jueves, 28 de enero de 2010

¡¡¡Vamos a vender unos lotes a Davos!!!

Pues ayer abrió la edición número 40 del famosísimo Foro Económico Mundial de Davos. Este prestigiado foro es para jefes de estado, hombres de negocios, activistas y economistas, lo que son los Oscares para los actores y los Grammys para los músicos. No es que se otorguen premios o reconocimientos, pero sí es la pasarela más importante a nivel mundial para saber qué tendencias económicas globales veremos en el presente año. También se habla de qué países están “in” para invertir y cuáles no, así como del desempeño general de las economías avanzadas y de los países emergentes. En fin, mucho rollo.

Lo que a nosotros nos interesa (o debería interesar) es que el Presidente Calderón está a punto se subirse al avión presidencial “Presidente Juárez”o Tango-Papa-1 con rumbo a Davos. Una parte de mí piensa que está bien, que vaya y que lo vean. Que platique con Bill Clinton y con Rodríguez Zapatero y que diga que México ha asumido un rol de liderazgo en la ayuda a Haití. Tal vez sería bueno que hablara también con George Clooney para saber cómo recaudó 61 millones de dólares para esa causa mientas nosotros nada más mandamos al buque Huasteco y a un montón de valientes médicos y rescatistas. Pero bueno, ya me desvié del asunto. El caso es que va a Davos a rozarse con la crema y nata del mundo entero a promover a México como destino seguro para invertir y vacacionar.

Yo estoy a favor de la promoción de México en el mundo, pero hay otra parte de mí que piensa que el Presidente se debería quedar, pues hay cosas mucho más urgentes en el país ahora que ir a saludar a Bill y a Melinda Gates. ¿Qué va a presumir? ¿Que subimos los impuestos en México, que no podemos hacer una reforma energética y fiscal completa, que van 14 mil o más muertos en el país a causa del crimen organizado desde que empezó su gestión, que no pueden parar los secuestros, que él mismo comparte el gobierno con las cúpulas de los partidos, que su partido se acaba de aliar con su archienemigo político para las elecciones de este año? No lo sé.

Lo que sí sé es que el Presidente lleva como pajecillos a renombrados empresarios: Garza, Zambrano, Diez Morodo, Barraza y Oliva entre otros. Si, leyeron bien. El Gobernador de Guanajuato va también en calidad de empresario del sector inmobiliario. En su reciente intento por traer a Guanajuato una refinería de Pemex, se lanzó a comprar tierras ejidales y ranchos a precios de lotes comerciales y como el negocio se cebó, se quedó con muchas, muchísimas tierras y no sabe qué hacer con ellas. Si alguien les hubiera explicado qué es un fideicomiso y cómo se opera, Guanajuato no hubiera derrochado 1,600 millones de pesos en tierras que sin la refinería no valen nada.

Aquí les explico cómo se debió proceder. Paso 1. Se hace un fideicomiso. Paso 2. El Gobierno deposita en el fideicomiso 1,600 millones de pesos para pagar las tierras en caso de verse favorecido con la refinería. Paso 3. Los dueños de las tierras ceden sus escrituras al fideicomiso para escriturárselas al Gobierno o a Pemex, en caso de que se hubiera ganado la refinería.

Posibles resultados: Escenario 1. Guanajuato se queda con la refinería. El fideicomiso le paga a los dueños de las tierras y le escritura al Gobierno del Estado o a Pemex. Escenario 2. Guanajuato pierde la refinería. El fideicomiso le regresa su dinero al Gobierno del estado y sus escrituras a los dueños de las tierras. Todos felices, unos con sus tierras y el Gobierno con su lana. Las dos posibles explicaciones de por qué no se implementó este simple mecanismo es por ignorancia o por dolo. Cualquiera podría aplicar si duda.

Pues lo menos que debemos hacer es desearle suerte al Gober para que traiga muchas inversiones a Guanajuato y que coloque esas 933 hectáreas a 172 pesos el metro cuadrado, para por lo menos salir tablas. Por cierto, las comisiones de venta de 1,600 millones son aproximadamente 64 millones de pesos que algunos se repartieron. De eso nadie habla.

pesquera@gmail.com

jueves, 21 de enero de 2010

Aparentemente, el fin justifica los medios


Para tratar de entender qué une al PAN y al PRD para contender contra el PRI en Oaxaca, Hidalgo y Durango, me di a la tarea de leer los estatutos, doctrina y principios de ambos partidos en sus páginas de Internet. Fue un martirio. La única coincidencia que tienen ambos partidos es la incongruencia que hay entre los principios de sus organizaciones y cómo actúan en el día a día.


De acuerdo a la profesora de ciencias políticas Sheri Berman, esta desconexión entre lo que dicen los estatutos, principios y valores de los partidos y cómo actúan cotidianamente, puede explicarse por un fenómeno que confronta permanentemente a todas las organizaciones políticas del mundo. Primero están los planteamientos de los intelectuales y filósofos que definen los cimientos de un partido político, y que desearían que éstos funcionaran de acuerdo a sus ideas. Luego están los estudiosos de las ciencias sociales y los practicantes de la política que en el ejercicio del poder descubren que las ideas originales de los fundadores de los partidos cambian y se adaptan de acuerdo a factores externos, típicamente materiales o cuantificables. Al final lo que podemos observar es que los partidos políticos –de todo el mundo- dicen una cosa y hacen otra.


El PRD ha mostrado en los últimos 4 años ser el campeón de la incongruencia. De ser la segunda fuerza política del país, ahora son solo una costosa caricatura para el erario y una deshonra para el movimiento de la izquierda mexicana.


Pero el PAN, que históricamente ha sido prudente, está cometiendo una torpeza colosal. Se acaban de dar cuenta que para gobernar plenamente el país, aparte de la presidencia y diputados, hay que tener hartos gobernadores, pues como se ha visto en las recientes elecciones, los gobers han puesto e impuesto a sus peones en el Congreso Federal así como en las legislaturas locales y ya tienen influencia –y mucha- en el dibujo de la política nacional y sobretodo del presupuesto.


Los gobernadores en México ahora son unos marqueses en todo su derecho y gozan en sus respectivos estados de un poder y margen de maniobra que ya quisiera el Presidente de la República para el país. Pasaron de ser monitos del Presidente a ser verdaderos caciques y terratenientes democráticamente electos. El poder de los gobernadores en sus estados les permite influenciar al electorado de manera tal que pueden inclinar la balanza a favor de su candidato, que no necesariamente tiene que ser de su mismo partido, San Luis Potosí es ejemplo de ello.


Entonces el PAN está obligado a ganar gobernaturas, pero el fin no justifica los medios. Los costos de esta alianza para el PAN, a mi juicio, sobrepasan los beneficios. Aunque las coaliciones son solamente en esos tres estados, el impacto mediático de sus derrotas (aquí mismo las estoy prediciendo) será nacional, y en política lo que importa, como dice Frank Luntz, no es lo que dices, sino lo que la gente escucha.


Las alianzas que se dan en los negocios entre competidores, simple y sencillamente no aplican en la política. Cuando hay una clara ideología, sólidos valores e inquebrantables principios de por medio, es imposible fusionar o aliar a dos grupos diametralmente opuestos. Aunque en el papel se pudiera ver bien, en la práctica sería dificilísimo aliar a las Chivas y al América, a los Judíos con los Musulmanes, y al PAN con el PRD, a menos que surgiera una situación extraordinaria de la que dependiera su supervivencia o que padecieran de una terrible debilidad de principios, valores e ideas.


En el PAN estarán pensando que para el 2012 ya se nos habrá olvidado esta afrenta. Les digo, los políticos piensan que somos idiotas desmemoriados. Castillo Peraza, te extrañamos.


pesquera@gmail.com

jueves, 14 de enero de 2010

Mariguana Legal en Nueva Jersey

Sin mayor preámbulo creo que puedo categóricamente aseverar que los problemas de salud y violencia relacionados al uso de narcóticos en México tienen su origen en Estados Unidos. Nuestro vecino del norte es un centro de gravedad que atrae todo a su alrededor y es inevitable que México se beneficie y sufra -al mismo tiempo- tanto de extraordinarias y positivas fuerzas económicas, sociales y culturales, como de los perniciosos vicios y perversiones que Estados Unidos padece.

Si Estados Unidos no tuviera ese apetito insaciable por estupefacientes, el problema de violencia y adicciones en nuestro país seguramente sería menor al que ahora tenemos. Que habría adictos en nuestro país, si, pero no inducidos por una sobreoferta de drogas que ahora necesita colocarse a como dé lugar. Que habría trafico y violencia, seguramente también, pero no seríamos el mega-hub de distribución que ahora somos, ni el “Guns-R-Us” en el que nos convertimos.

Si el problema del narco en México tiene sus orígenes en la demanda Estadounidense por drogas, y éstos empiezan a legalizar algunas y a proveerlas localmente, sería natural que en México comenzara a disminuir la producción y contrabando de drogas al norte y que la violencia en el país también cayera. Esto es precisamente lo que está ocurriendo en Estados Unidos y aunque no ha llegado aún a tener una influencia determinante en el mapa del crimen organizado en México, seguramente la comenzará a tener pronto.

La legislatura local del estado de Nueva Jersey anunció el pasado martes que se convertirán en el decimocuarto estado de la Unión en legalizar la mariguana para uso médico. Con esto se unen a Alaska, California, Hawai, Maine, Michigan, Montana, Nevada, Nuevo México, Oregon, Rhode Island, Vermont y Washington y se convierten en el primer estado “grande” de la costa este en tomar esta medida.

Las decisiones de estos estados han sido muy controvertidas. Desde el punto de vista legal, contraponen a una ley federal que prohíbe la plantación, comercialización y consumo de mariguana en los cincuenta estados del país, confrontando a las autoridades locales y estatales con la DEA, de carácter nacional.

Desde el punto de vista médico, está comprobado que hay pacientes con padecimientos como migraña, esclerosis y cuadros artríticos, entre otros, que la usan como un “analgésico natural”. Sin embargo, algunas asociaciones de médicos de Estados Unidos dicen que no debería llamársele “mariguana medicinal o médica” porque resulta imposible prescribir el uso de una planta sobre la cual se ignora el contenido exacto de la substancia activa. Esto es, con tantas variedades de cannabis y tantas “mejoras” genéticas que se le han hecho a la mariguana, resulta imposible saber qué tan fuerte viene y qué dosis recetar a cada paciente. Muchos médicos dicen que llamemos al pan, pan y al vino, vino y están a favor de que se despenalice la mariguana para “fines recreativos”, como el alcohol y el tabaco, y que se le deje de llamar mariguana médica de una vez.

Ahora, la parte más interesante: el dinero. Según la revista Time, en el 2008 sólo en California se vendieron 14 mil millones de dólares en los expendios autorizados para vender mariguana medicinal, dejando atrás por mucho a los otrora productos agrícolas estrella del estado –leche y crema- con solo 7 mil trescientos millones de dólares. Las autoridades hacendaria de California, según Time, habrían cobrado mil trescientos millones de dólares de impuestos por esas ventas, lo que ahora genera controversia entre la sociedad, legisladores y políticos californianos que ven en la mariguana legal la salida a la bancarrota en la que se encuentra el estado. Esto me recuerda aquella anécdota de Rafael Caro Quintero ofreciendo pagar la deuda externa de México en los 80’s con mariguana. Irónico sin duda.

Es posible que el comienzo en el descenso de la violencia en México a causa del narcotráfico no venga de políticos, policías y militares, sino de la sociedad Estadounidense que está empujando a sus legisladores a votar la despenalización de la mariguana en ése país. Así que ellos felices, los cobradores de impuestos felices y potencialmente nosotros más tranquilos. Dejemos que lo rolen en el norte.

pesquera@gmail.com

jueves, 7 de enero de 2010

Definición de Oxímoron

En los últimos días he leído algunas notas de esas que acaban amargándonos el café de la mañana sobre la reticencia en el Senado para emitir normas que reglamenten el cabildeo. Al comentar estas notas con algunos amigos y personas cercanas, me doy cuenta que muchos desconocen qué es el cabildeo y cómo funciona en México y en otras partes del mundo.


Sin ser experto en la materia y mucho menos eminencia en su práctica, trataré de explicar de un modo simplón qué es el cabildeo o “lobbying”, como se le conoce en Estados Unidos y países de haba inglesa.

El cabildeo en su más simple expresión, es la intervención de terceros que mediante su gestión buscan influenciar la toma de decisiones de funcionarios públicos o miembros del Poder Legislativo a favor de grupos de interés específicos.


Estos terceros pueden ser despachos de consultoría, de abogados, ex legisladores, ex funcionarios o profesionales de gran influencia. Sus clientes son los grupos interesados en influenciar o modificar el comportamiento, postura o toma de decisiones de gente en la administración pública y de legisladores.

Quienes contratan a los cabilderos tienen intereses de todo tipo y de todas las áreas que nos podamos imaginar. Pueden ser grupos empresariales que contratan a los cabilderos para que los legisladores aprueben o no leyes que afectan sus intereses. Por ejemplo, las cámaras industriales de diferentes sectores como el calzado, industria automotriz, autotransporte, y medios, entre otras, contratan a estas firmas para que sus sectores obtengan condiciones más favorables de operación.


También pueden ser organizaciones no gubernamentales (ONG’s) que tratan de impulsar o frenar legislaciones que afectan a sus causas y aquí encontramos a organizaciones ambientales, pro o anti matrimonio gay, pro o anti aborto y pro o anti lo que se les ocurra.


El problema más grave en esta práctica es que inevitablemente hay conflicto de intereses cuando nuestros legisladores tienen negocios privados, una constructora por ejemplo, y aceptan aprobar o rechazar legislaciones que favorecen o perjudican –según sea el caso- a sus industrias y a los clientes de los cabilderos al mismo tiempo.


Los cabilderos suelen ofrecer dádivas a los funcionarios o legisladores para que favorezcan los intereses de sus clientes y aunque no puedo mostrarles un video de YouTube con un legislador recibiendo dinero de un cabildero de Grupo Carso, de FEMSA, de Televisa, Pro-Vida o de Greenpeace, es muy pero muy probable, aunque no comprobable, que también haya dinero “por fuera” para funcionarios y legisladores a cambio de esas gestiones.


Para muchas personas la actividad del cabildeo no tiene muy buena reputación en general. La mitad de Washington D.C. está poblada por despachos de abogados, ex congresistas y consultores que cabildean los intereses de sus clientes ante los miembros del Congreso. El lobbying o cabildeo es una forma de “corrupción legal”, un oxímoron (palabra dominguera para los que quieran tomar nota, oxímoron: combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto, que originan un nuevo sentido; por ejemplo, un silencio atronador http://rae.es/oxímoron).


En Estados Unidos es tan poderosa la influencia de los cabilderos sobre los legisladores que con frecuencia se aprueban recursos de los contribuyentes para sectores o grupos de interés específicos que no necesariamente representan el interés de la nación. La diferencia es que en Estados Unidos todos los legisladores tienen que declarar quiénes contribuyeron para sus campañas y es muy fácil atar esas donaciones, con favores legislativos aprobados en beneficio de ciertos donadores.


¿Creen que algún día podamos enterarnos de los beneficios colaterales de los que gozan nuestros diputados y senadores por impulsar o frenar iniciativas de grupos de interés privados? Yo tampoco.


Esta falta de transparencia en el trabajo legislativo es una razón más para impulsar la reelección de legisladores y alcaldes. Los cabilderos de los ciudadanos tendrían que ser los legisladores y yo, en lo muy personal, no creo que estén actuando en el mejor de los intereses de mi distrito, de mi ciudad, de mi estado ni de mi país.


pesquera@gmail.com