jueves, 30 de diciembre de 2010

Ortega y Gasset de nuevo, una pequeña reflexión para 2011


No puedo dejar de asombrarme cada que leo a Ortega y Gasset. Como algunos de ustedes sabrán, el título de mi columna “México Invertebrado” es una barata adaptación de la extraordinaria y exquisita obra de Ortega y Gasset titulada “La España Invertebrada”, que es un “ensayo de ensayos” sobre la decadencia que vivían Europa y España a principios del siglo XX.


Como en otras ocasiones lo he hecho, me voy a permitir transcribir unas cuantas líneas de una sola página de esta obra, para después compartir algunas reflexiones con ustedes.


Escribe Ortega y Gasset “la queja del enfermo no es el nombre de su enfermedad. El cardiaco suele quejarse de todo su cuerpo menos de su víscera cordial. A lo mejor nos duele la cabeza, y lo que tienen que curarnos es el hígado”. “La esencia del particularismo es que cada grupo deja de sentirse a sí mismo como parte, y en consecuencia deja de compartir los sentimientos de los demás. No le importan las esperanzas o necesidades de los otros y no se solidarizará con ellos para auxiliarlos en su afán”. “En cambio, es característica de este estado social la hipersensibilidad para los propios males. Enojos o dificultades que en tiempos de cohesión son fácilmente soportados, parecen intolerables cuando el alma del grupo se ha desintegrado de la convivencia nacional”.


De la primer cita que habla sobre la diferencia entre la queja del enfermo y el origen de sus males, creo que hay mucho que reflexionar. La violencia y la decadencia política que vive nuestro país son síntomas superficiales de una enfermedad más grave. La verdadera enfermedad está en las entrañas de nuestra sociedad, en la corrupción enquistada en todas nuestras instituciones y en nuestras personas, así como en la falta de educación, civilidad y oportunidades.


Además, como decía mi profesor de Columbia, Jeffrey Sachs, sufrimos la “maldición de los recursos naturales”. Estábamos inundados de petróleo, de minerales, de materias primas, de litorales y de bosques, pero seguimos siendo un país pobre. Más claro o se puede: las explosiones de San Martín Texmelucan causadas por ordeñas ilegales a ductos de Pemex resumen nuestra triste historia de corrupción endémica y abundancia –en declive- de recursos naturales.


Sobre los particularismos que describe Ortega y Gasset, hay poco que agregar. Nuestra clase política cada vez se separa más de sus contrapartes y en lugar de buscar acuerdos y sumar voluntades, cada día se separan más los unos de los otros, haciendo un daño terrible al país. Los políticos no llegan a ningún acuerdo porque cualquier avance del país, es sinónimo de triunfo para el partido en el gobierno, así que llevan más de diez años negándonos los acuerdos más urgentes que requiere la Nación. Como lo he dicho antes: partidismo antes que patriotismo.


No creo que en estos momentos existan mejores palabras para describir lo que le pasa a gran parte de nuestros políticos y legisladores en México: “el alma del grupo se ha desintegrado de la convivencia nacional”. Nuestros políticos, los legisladores principalmente, viven en otro mundo, no viven en México y por eso no les importa el destino de los ciudadanos, no les interesan las personas a quienes deberían de servir, “no le importan las esperanzas o necesidades de los otros y no se solidarizará con ellos para auxiliarlos en su afán”.


La gran mayoría de los políticos del país viven para sus partidos y a ellos deben su lealtad, no a la Patria. Si éste último fuera el caso, se habrían aprobado ya decenas de reformas que tienen a millones de mexicanos estancados, sin esperanzas de educación, de empleo y de una vida digna. Hace un mes estuvo en Guanajuato Manlio Fabio Beltrones y presentó en corto una idea de reforma fiscal extraordinaria. Cuando se le preguntó por qué si era una idea tan buena no la llevaban a cabo, respondió que no todos en su partido pensaban igual, y eso que tienen mayoría en el Congreso. Ahora pongámoslos de acuerdo con otros partidos.


El 2011 será un año difícil para México. Con elecciones en varios estados y la antesala a las elecciones generales de 2012, se ve complicado que se avance en las reformas urgentes para el país, pues acordémonos que ningún partido le colgará una medalla a otro. Parece que tendremos dos años de parálisis en México y no sé cuánto tiempo más podamos seguir resistiendo. Claro que si todos tuviéramos sueldos de 120 mil pesos al mes como nuestros legisladores, a nadie le importaría su incompetencia.


Liga al artículo en Milenio: http://impreso.milenio.com/node/8888238


pesquera@gmail.com

jueves, 16 de diciembre de 2010

Wikipedia, WikiLeaks, Wiki-What?


Advierto que esta nota podrá resultar redundante para muchos de mis lectores jóvenes y para aquellos que están actualizados en las últimas tendencias, noticias y herramientas de la Internet, pero encuentro que hay un gran número de personas que escuchan del escándalo de WikiLeaks y simplemente no saben qué está pasando. Para ellos es esta nota.


Empecemos por el principio. Qué es un Wiki? La definición más común: es una página Web que contiene información y contenidos que han sido aportados por múltiples usuarios y que pueden ser editados por la comunidad de cibernautas. Generalmente hay un moderador del Wiki que se encarga de que las ediciones y aportaciones de los numerosos autores estén sustentadas en alguna fuente veraz y que conserven algunos criterios mínimos de estilo y desde luego, de decencia.


El Wiki más popular del mundo es Wikipedia, que es, textualmente, una enciclopedia en la Internet formada y alimentada por millones de aportaciones de académicos, historiadores, artistas, científicos y especialistas de las más diversas áreas del conocimiento, de las artes y de las ciencias, pero sobretodo, por millones de ciudadanos como tú y como yo.


En los últimos días y como consecuencia de las filtraciones de cables del Departamento de Estado sobre México, muchas personas me han preguntado si sé qué es eso de Wikileaks. WikiLeaks es una página en la que se publican filtraciones de información sensible o clasificada de gobiernos, empresas y de algunas instituciones religiosas que revelan actos de corrupción, de falta de ética, moral, juicio y/o criterio, así como comunicaciones internas de todas ellas.


WikiLeaks, es dirigido por una especie de consejo formado por 9 asesores, de los cuales la figura más prominente es Julian Assange. Assange tiene estudios en ciencias y fue un famoso programador y hacker en los años noventa y ha estado este 2010 en el centro del huracán mediático por las revelaciones de documentos clasificados del Ejército y Departamento de Estado Americanos , así como por acusaciones de asalto sexual en su contra en agravio de dos víctimas en Suecia.


El escándalo subió de color con las publicaciones de WikiLeaks sobre la guerra de Afganistán, que pusieron en peligro a miles de vidas, pues se subieron a su página de Internet miles de cables y comunicados internos de la Armada Estadounidense sin editar, mostrando nombres de infiltrados, informantes y funcionarios que ayudaban a los americanos en esa guerra.


La última filtración estelar de WikiLeaks, que consta de la publicación de miles de cables de la diplomacia americana, ha sacudido ha medio mundo pues revelan, si bien no lineamientos oficiales de la política exterior americana, su forma de operar y la manera en que piensan altos funcionarios en sus embajadas y consulados alrededor del mundo.


Para evitar la andanada de críticas por su irresponsable publicación del caso de Afganistán, WikiLeaks decidió filtrar los cables de los diplomáticos americanos a cinco de los periódicos más influyentes del mundo: El País de España, Le Monde de Francia, The Guardian del Reino Unido, The New York Times de Estados Unidos y el Spiegel de Alemania.


Los periódicos han tenido el cuidado de no publicar nombres o información sensible que ponga en riesgo la vida de personas, pero al mismo tiempo han sacado a la luz miles de cables con información muy jugosa que mandan los diplomáticos gringos a sus oficinas centrales en Washington D.C.


Sobre México se han publicado cables de los últimos tres años que tienen como tema central la lucha contra el crimen organizado. Las comunicaciones –supuestamente confidenciales- informan a los jefes de la diplomacia americana de la falta de coordinación, de la corrupción y de la ineficacia de las fuerzas federales y armadas de México. Ridiculizan al Ejército y a varios funcionarios que citan con nombre y apellido.


Si bien no son cables oficiales que fijan la postura de Estados Unidos sobre México y sobre todos los países del mundo (un cable de un diplomático americano en Argentina reportó que la presidente Kirchner padecía de sus facultades mentales), han metido en aprietos a la administración Obama, que ha tenido que salir a ofrecer disculpas a medio mundo –textualmente- y a explicar que lo que dijeron sus diplomáticos, no era lo que ellos realmente pensaban. Clinton se ha vuelto algo así como un Rubén Aguilar del sexenio pasado que tenía que salir diariamente a desdecir las declaraciones de Fox por todos lados.


WikiLeaks es un fenómeno de una trascendencia que aún no acabamos de entender. Las implicaciones de sus filtraciones han acelerado el trabajo de analistas, politólogos, historiadores y de la opinión pública en general, pues estas revelaciones solían hacerse décadas después de ocurridas. Hoy la podemos analizar casi en el momento en que han sucedido. También permitirán moldear y replantear parte de la política exterior de muchos los países –sobretodo la parte más superficial- y se tendrán que idear nuevos procedimientos de comunicación, tal vez encriptada, que permitan el flujo de información entre funcionarios de diversos lugares. Desde luego que estos hechos generan más prejuicios y recelo contra los americanos alrededor del mundo.


Se dice que la siguiente ola de filtraciones vendrá sobre los escándalos financieros de Wall Street en 2008 y sobre el derrame de British Petroleum en el Golfo de México. Prometen ponerse buenos.


Link a la edición de Milenio: http://impreso.milenio.com/node/8882335


pesquera@gmail.com

jueves, 2 de diciembre de 2010

10 Años del PAN en los Pinos: Nada que Celebrar

Recuerdo aquel 1º de Diciembre del año 2000. Estaba en Acapulco y me visitaban algunos amigos de España. La euforia reinaba por todas partes y, ante las visitas extranjeras, nos sentíamos orgullosos, como pavo reales. La democracia había triunfado y todos nos sentimos con Fox –al menos por unos meses- un poco como se sintieron los primeros años de Salinas: como si fuéramos rumbo al primer mundo.


Al pasar de los meses la euforia fue bajando. El “bono democrático” le permitía al nuevo gobierno hacer tarugadas y que se las perdonáramos, total, eran nuevos en eso de gobernar y en la lógica del momento, no nos podía ir más mal de lo que nos había ido con el PRI. Ingenuos. Incluso, cuando las cosas no comenzaban a caminar como debían, todos buscábamos alguna explicación, algún pretexto para justificar la torpeza del flamante gobierno. Y así se fueron 6 años y no pasó nada, que en un país como México y en un entorno internacional dinámico y agresivo, 6 años de parálisis son definitivamente un retroceso.


El 2006 fue un punto de quiebra en la vida de la Nación. Las heridas de la polarización que dividió al país en aquel año, aún no han cerrado y al contrario, siguen abiertas, expuestas.


Luego, cuando el PAN toma nuevamente el poder hace 4 años para comenzar lo que era su segunda oportunidad para demostrar que sí podía con el paquete de dirigir al país, volvió a nacer un poco de esperanza en algunos de nosotros, pero ahora con más recelo, prudencia y expectativas más bajas. Una elección tan cerrada no era un cheque en blanco para Calderón.


Ahora, a 10 años de la llegada del PAN al poder no veo por ninguna parte a un país mejor, más próspero. Pero dado el encono en el que ha vivido el país en ésta última década, parece que no habría habido mucha diferencia si el presidente hubiese sido Labastida o AMLO: los políticos de los otros partidos se hubieran encargado de parar en seco cualquier proyecto que significara un avance para el país y consecuentemente una estrellita para quien gobierna, sin importar que México se esté yendo por un precipicio.


Mi queja, mi reclamo, no es sólo al PAN, pues ellos han cavado su propia tumba y no veo cómo van a convencer –a convencernos- de votar por ellos en el 2012, cuando vemos dos “Panes” divididos y que no pueden ni siquiera ponerse de acuerdo en quién va a dirigir a su partido. Mi queja y mi llamado es a los políticos en general, a las personas que encabezan nuestros gobiernos y a los legisladores de todos los partidos, les pregunto: ¿cuánto tiempo más ha de perder México por sus vendettas personales? ¿No se han dado cuenta que sus rencillas partidistas han tenido el mismo efecto en el país que el que tiene la lucha entre Zetas y Cartel del Golfo en Tamaulipas? Han erosionado la confianza, han debilitado a la economía, las personas buscan irse del país y encontrar suerte en otros lados, no hay seguridad ni física ni jurídica, no hay estado de derecho y la divisa es la Ley del Talión. ¿Cuántos pobres más necesitan ver en el país para conmoverse, para sentir la necesidad de hacer algo? ¿Cuántos jóvenes más se unirán al crimen organizado porque ustedes no han generado las condiciones para ofrecerles oportunidades dignas de trabajo? ¿Cuántos lugares más necesita caer México en los índices de competitividad internacional y de respeto a los derechos humanos para que se den cuenta que su trabajo ha sido pobre y negligente? ¿Cuántos lugares más hemos de bajar en las pruebas internacionales de calidad en la educación? ¿Cuánto tiempo más hay que esperar para que cualquier ciudadano sea candidato a un puesto de elección sin pertenecer a ninguna de las mafias representadas por sus partidos? ¿Cuándo tendremos juicios orales y transparencia en nuestros tribunales y universidades públicas? ¿Cuándo, cuándo, cuándo?


Por si fuera poco y para acabar con cualquier esperanza de que las cosas le vayan mejor en lo que le queda en Los Pinos, el pasado domingo, envalentonado por el festejo de sus 4 años en el poder, el presidente Calderón se lanzó con todo contra el PRI restregándoles que ellos habían sembrado la semilla de la corrupción, de la pobreza y de todos los males que aquejan a la Nación en nuestros días. Hizo más grandes las heridas de las que hablaba unos párrafos arriba y se cerró cualquier opción de avances para su partido y para el país en el último tercio de su mandato. ¿No tiene un buen amigo el presidente que le aconseje mesura? Parece que no. Hoy en México esa palabra está fuera de uso. ¿Cuándo vamos a ver un discurso, pero sobretodo, hechos de reconciliación?


No sé que piensen Ustedes pero en mi opinión, en este año Bicentenario y Centenario no había mucho que celebrar, sino mucho trabajo pendiente por hacer. Lo que tampoco logro entender es en qué demonios estaban pensando los panistas cuando decidieron festejar sus 10 años en la presidencia. ¡Que se pongan a trabajar! Los festejos y los premios son para quienes han hecho bien su trabajo y el PAN, como el resto de los partidos y los políticos en general, claramente no lo ha hecho.


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