miércoles, 12 de enero de 2011

Pensar, escribir y enseñar: el otro rol del Ejército

En Las Vidas Paralelas de Plutarco, hay un pasaje que ha tenido gran significado para los estudiosos de las ciencias militares y que gracias a él, se acuñó un término de uso más o menos popular, del que pocos conocen su origen: “victoria pírrica”.


El rey Pirro, de la zona griega de Epiro, había terminado de enfrentar –y derrotar- el ejército romano en una batalla en la que su armada se vio muy golpeada. Al ser felicitado por su victoria, el rey Pirro dijo “si resultamos victoriosos una vez más ante los romanos, quedaremos inexorablemente en ruinas…”


Continúa Plutarco “…porque (Pirro) había perdido gran parte de las fuerzas con las que llegó, y a excepción de unos pocos amigos y generales, no tenía otros a quienes él podría convocar de casa, y vio que sus aliados en Italia se estaban convirtiendo en indiferentes, mientras que el ejército de los romanos, como de una fuente que brota desde el interior, era fácil y rápidamente renovado de nuevo, y no se desanimó por la derrota, es más, su ira les dio todo el vigor y la determinación para continuar la guerra”. (Cualquier similitud entre Pirro y el Presidente Calderón, es pura y merita coincidencia).


El Teniente Coronel Isaiah Wilson III, experto en guerra limitada y conflictos de baja intensidad –que es lo que vivimos actualmente en México- de la Academia Militar de West Point dice: “Las victorias pírricas, esta tendencia de los fuertes a perder ante los débiles en batallas con fines, formas y medios asimétricos, pueden ser observadas como una paradoja”.


Y en nuestro caso, la paradoja no es sólo militar, sino política y mediática. Esta semana comenzó –de nuevo- un debate entre los más prominentes intelectuales, académicos y comunicadores sobre el estatus de la lucha contra el crimen organizado en México. Llama la atención la nota de Ciro Gómez Leyva citando a Héctor Aguilar Camín el miércoles pasado en su columna en Milenio titulada Los hijos de puta comienzan a ganar la guerra. Un buen número de periodistas han contribido a la crónica del asunto, siendo el fallecido Jesús Blanco Ornelas, y ahora Jorge Fernández Menéndez y Raymundo Riva Palacio, entre otros pocos, quienes conocen más el problema de forma y fondo, pero que a pesar de la sagacidad de sus plumas, carecen del sustento académico, técnico y científico de la materia como para hacer propuestas que lleven a políticas públicas de seguridad.


De los más prominentes académicos e intelectuales como Arturo Alavarado Mendoza, Sergio Aguayo, Carlos Montemayor y Jorge Chabat, por mencionar algunos, hay trabajos muy interesantes, pero no son suficientes para exponer el problema en toda su amplitud. Se necesitan más expertos en áreas específicas del problema de la seguridad nacional y del combate al crimen organizado para poder influir de manera contundente en las decisiones de legisladores y gobernantes.


El debate –y consecuentemente la generación de literatura relevante- ha sido en general pobre por múltiples razones y está centrado, lamentablemente, en percepciones y opiniones más que en datos, estudios y análisis que se puedan poner sobre la mesa de quienes hacen las políticas de seguridad y combate al crimen organizado en México. Hay muchas razones por las cuales este debate es pobre y en este escrito me limitaré a mencionar tres.


La pimera tiene que ver con los medios. La prensa escrita, por su formato y objeto, no puede aportar ideas concretas y estructuradas que redunden en propuestas sólidas para la solución del problema. Su objeto es el de informar y en el mejor de los casos opinar –unos más elocuentemente que otros- sobre la desgracia que actualmente vive el país. Hay que agregar también que la prensa local en decenas de municipios, ha sido víctima del asedio del crimen organizado, haciendo de la labor periodística en México, en su parte más importante y esencial –la del reportaje de campo-, una de las profesiones más peligrosas del mundo. La paradoja es que en México, si no hay sección policiaca en un periódico, el periódico no vende, y si no circula efecivamente, no hay anunciantes, ni negocio ni viabilidad para el diario.


La prensa electrónica, por su parte, ha influído enormemente y en algunos casos, no necesariamente de manera positiva al debate. En un país en el que la gente no lee, sino que mayoritariamente ve la televisión y en menor medida escucha la radio, las opiniones –e intereses- de estos medios se vuelven las versiones más vistas y escuchadas por la opinión pública. Se nos olvida que el objeto de las televisoras y radiodufusoras es tener ratings para vender spots y ganar dinero: son empresas, negocios. No es su finalidad ni función, la de proponer ideas para solucionar la inseguridad en México, ésa no es su bronca.


Una segunda razón es que no hay –que yo sepa- en México un centro de investigación o “think tank” especializado y serio en temas de seguridad pública y seguridad nacional como, por ejemplo, el Arnold A. Saltzman Institute of War and Peace Studies, de la Universidad de Columbia. Al no ser México un país con una vocación belicosa hacia el exterior y cuyo Ejército era tradicionalmente una institución para los tiempos de paz y para la ayuda en desastres naturales, la academia y sus mecenas han subestimado completamente el valor de invertir en un centro de esta naturaleza, que estudie no sólo las amenazas de seguridad del exterior, sino las amenzas internas, entre ellas, el crimen organizado. Algunos organismos, universidades e instituciones privadas emiten con poca frecuencia informes y estudios de coyuntura sobre la situación de inseguridad que vive el país. El Tec de Monterrey, a raíz de la desgracia ocurrida en sus instalaciones, escribió una propuesta para mejorar el problema de la inseguridad en México, pero hasta ahora nada se sabe sobre el avance de su documento. El ITAM, el Colmex, así como el CEESP y otras instutuciones con investigadores de talla, pero que no cuentan con el apoyo de un centro especializado en la materia, no producen suficiente material como para proponer un debate de contenido y estatura suficientes para la gravedad del problema.


La tercera y última que quiero abordar en este escrito, es que el Ejército y las Fuerzas Armadas de México no comparten a sus académicos y oficiales –que tienen en buen número y calidad- con el resto de los académicos e investigadores no militares del país. Para empezar, debería permitírseles escribir, publicar y enseñar fuera del ámbito militar. A falta de un programa similar para civiles en México, yo estudié políticas de seguridad en la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, y la gran mayoría de mis profesores eran militares de West Point con experiencia en batalla, que han publicado libros y artículos en las revistas más influyentes de Estados Unidos. Militares como Isahia Wilson III, a quien cito unos párrafos arriba, Michael Sheehan, Reid Sawyer, Wesley Clark, John Nagl, Harry Summers, Thomas Ricks y Kenneth Waltz, han contribuido al debate sobre las políticas de defensa y seguridad de Estados Unidos. En México, nuestros militares más brillantes están en el Heróico Colegio Militar, de intercambio en alguna academia de Estados Unidos o Europa, otros más en alguna Embajada, y el resto oxidándose en algún cuartel.


Si los militares en México no abren su gran acervo y experiencias a los académicos e intelectuales del mundo civil para que se pueda estudiar el problema de la seguridad en México intergrando su perspectiva al análisis, estaremos estancados en el debate superficial y futil del problema, y no podremos enriquecer el nivel de diálogo y de propuestas para terminar con la barbarie que vive el país en estos días.


La academia e iniciativa privada también tendrían que ir pensando en invertir en un centro especializado de investigaciones y estudios sobre seguridad en México. Si más de 30 mil muertos, miles de extorsionados y centenares de secuestrados no valen la inversión de algunos millones de pesos en investigaciones y estudios para combatir este cáncer que está acabando con la convivencia nacional, no sé qué necesitaremos para rescatar al país. Estaremos, tristemente, condenados a las victorias pírricas.


pesquera@gmail.com

jueves, 6 de enero de 2011

Reelección legislativa, ni tanto que queme al santo…


Pues el hartazgo por los políticos parece que es universal en estos momentos. Como sabemos, en Estados Unidos un legislador se puede reelegir en su puesto tantas veces como le sea favorable el voto, lo que arroja un número alarmante de congresistas y senadores que pasan lustros y décadas en sus puestos, perpetrando burocracias lentas y corruptas, a su manera. El asunto es que un legislador electo, cuenta con herramientas poderosísimas para permanecer en el puesto indefinidamente. Pueden echar mano a partidas de dinero (los famosos “earmarks”) para favorecer proyectos en sus comunidades, que en muchos casos son para empresas de los donadores de sus campañas pasadas y previsiblemente, del futuro.


Como en México, también hay escándalos y enojo por los privilegios de los que gozan los legisladores en ese país. Por ejemplo, es contrastante –y exacerbante para ellos- el ver que hay una tradición de servicio de los jóvenes en las fuerzas armadas, y que al mismo tiempo los hijos de los legisladores, casi de manera sistemática, no van a ninguna de las guerras que por cierto, el Congreso debe autorizar.


Me permito traducir y transcribir, un correo electrónico que circula por Estados Unidos en estos días y que me llamó la atención, pues es el resultado de lo que los extremos pueden provocar: la posibilidad de reelecciones sin límites. El texto de manera amplia fue publicado y comentado también por el escritor y novelista Richard Greener en el Hufftington Post, con algunas pequeñas variaciones al texto que aquí les presento, por si alguien tiene curiosidad de leerlo íntegro y en inglés. También pueden hacerlo buscando simplemente en Google “Congressional Reform Act of 2010”


El texto a continuación:


“Propuesta para reformar al Congreso (de EUA) de 2010.


1. Límite al tiempo en funciones de los legisladores a 12 años máximo bajo cualquiera de las siguientes combinaciones:


a. Dos períodos de seis años en el Senado

b. Seis períodos de dos años en el Congreso

c. Un período de seis años en el Senado y tres períodos de dos años en el Congreso.


2. No asistencia, no cobra. Los congresistas y senadores sólo podrán cobrar cuando estén en su oficina en funciones. Cuando estén fuera, no cobrarán.


3. Todos los recursos del fondo privado de retiro de los congresistas y senadores se deberán aportar al sistema de seguridad social del estado. Todos los flujos y aportaciones futuras deberán también de ser depositados al sistema de seguridad social público para ayudar a la ciudadanía.


4. Los congresistas y senadores podrán contratar planes de retiro más rentables por su cuenta, como lo hacen todos los ciudadanos del país.


5. Los legisladores no podrán votar para otorgarse a sí mismos incrementos salariales de ningún tipo. Su incremento será el mismo que la inflación pronosticada ó 3% máximo.


6. Los legisladores perderán sus planes de salud privados otorgados por el Congreso y participarán en el mismo sistema de salud que el resto de los americanos.


7. Los legisladores deberán obedecer y cumplir las mismas reglas que imponen a los ciudadanos.


8. Todos los contratos pasados y presentes de los legisladores serán nulos a partir del 1º de enero de 2011. El pueblo no hizo esos contratos con los legisladores, ellos los hicieron para sí mismos.


Servir en el Congreso y Senado es un honor, no una chamba. Los padres fundadores tuvieron la visión de legisladores ciudadanos que sirvan sus periodos y regresen a sus casas a trabajar.”


Pues como ven, hay que tener un balance en todo. En México debemos de presionar para que pronto podamos tener reelección de legisladores y alcaldes de manera acotada y clara. El dejarlo libre podría causar los problemas que ahora vemos en Estados Unidos. Ahora tenemos la oportunidad de cambiar nuestro sistema electoral y legislativo por uno más moderno y de avanzada que el de los gringos. El asunto es que esos cambios significarían entregarle el poder a la gente, al ciudadano promedio. ¿Ustedes creen que los partidos – hoy en día los verdaderos dueños de México junto a Televisa y el narco- les convendría? Yo tampoco.


Liga a la publicación en Milenio: http://impreso.milenio.com/node/8890898


pesquera@gmail.com

jueves, 30 de diciembre de 2010

Ortega y Gasset de nuevo, una pequeña reflexión para 2011


No puedo dejar de asombrarme cada que leo a Ortega y Gasset. Como algunos de ustedes sabrán, el título de mi columna “México Invertebrado” es una barata adaptación de la extraordinaria y exquisita obra de Ortega y Gasset titulada “La España Invertebrada”, que es un “ensayo de ensayos” sobre la decadencia que vivían Europa y España a principios del siglo XX.


Como en otras ocasiones lo he hecho, me voy a permitir transcribir unas cuantas líneas de una sola página de esta obra, para después compartir algunas reflexiones con ustedes.


Escribe Ortega y Gasset “la queja del enfermo no es el nombre de su enfermedad. El cardiaco suele quejarse de todo su cuerpo menos de su víscera cordial. A lo mejor nos duele la cabeza, y lo que tienen que curarnos es el hígado”. “La esencia del particularismo es que cada grupo deja de sentirse a sí mismo como parte, y en consecuencia deja de compartir los sentimientos de los demás. No le importan las esperanzas o necesidades de los otros y no se solidarizará con ellos para auxiliarlos en su afán”. “En cambio, es característica de este estado social la hipersensibilidad para los propios males. Enojos o dificultades que en tiempos de cohesión son fácilmente soportados, parecen intolerables cuando el alma del grupo se ha desintegrado de la convivencia nacional”.


De la primer cita que habla sobre la diferencia entre la queja del enfermo y el origen de sus males, creo que hay mucho que reflexionar. La violencia y la decadencia política que vive nuestro país son síntomas superficiales de una enfermedad más grave. La verdadera enfermedad está en las entrañas de nuestra sociedad, en la corrupción enquistada en todas nuestras instituciones y en nuestras personas, así como en la falta de educación, civilidad y oportunidades.


Además, como decía mi profesor de Columbia, Jeffrey Sachs, sufrimos la “maldición de los recursos naturales”. Estábamos inundados de petróleo, de minerales, de materias primas, de litorales y de bosques, pero seguimos siendo un país pobre. Más claro o se puede: las explosiones de San Martín Texmelucan causadas por ordeñas ilegales a ductos de Pemex resumen nuestra triste historia de corrupción endémica y abundancia –en declive- de recursos naturales.


Sobre los particularismos que describe Ortega y Gasset, hay poco que agregar. Nuestra clase política cada vez se separa más de sus contrapartes y en lugar de buscar acuerdos y sumar voluntades, cada día se separan más los unos de los otros, haciendo un daño terrible al país. Los políticos no llegan a ningún acuerdo porque cualquier avance del país, es sinónimo de triunfo para el partido en el gobierno, así que llevan más de diez años negándonos los acuerdos más urgentes que requiere la Nación. Como lo he dicho antes: partidismo antes que patriotismo.


No creo que en estos momentos existan mejores palabras para describir lo que le pasa a gran parte de nuestros políticos y legisladores en México: “el alma del grupo se ha desintegrado de la convivencia nacional”. Nuestros políticos, los legisladores principalmente, viven en otro mundo, no viven en México y por eso no les importa el destino de los ciudadanos, no les interesan las personas a quienes deberían de servir, “no le importan las esperanzas o necesidades de los otros y no se solidarizará con ellos para auxiliarlos en su afán”.


La gran mayoría de los políticos del país viven para sus partidos y a ellos deben su lealtad, no a la Patria. Si éste último fuera el caso, se habrían aprobado ya decenas de reformas que tienen a millones de mexicanos estancados, sin esperanzas de educación, de empleo y de una vida digna. Hace un mes estuvo en Guanajuato Manlio Fabio Beltrones y presentó en corto una idea de reforma fiscal extraordinaria. Cuando se le preguntó por qué si era una idea tan buena no la llevaban a cabo, respondió que no todos en su partido pensaban igual, y eso que tienen mayoría en el Congreso. Ahora pongámoslos de acuerdo con otros partidos.


El 2011 será un año difícil para México. Con elecciones en varios estados y la antesala a las elecciones generales de 2012, se ve complicado que se avance en las reformas urgentes para el país, pues acordémonos que ningún partido le colgará una medalla a otro. Parece que tendremos dos años de parálisis en México y no sé cuánto tiempo más podamos seguir resistiendo. Claro que si todos tuviéramos sueldos de 120 mil pesos al mes como nuestros legisladores, a nadie le importaría su incompetencia.


Liga al artículo en Milenio: http://impreso.milenio.com/node/8888238


pesquera@gmail.com

jueves, 16 de diciembre de 2010

Wikipedia, WikiLeaks, Wiki-What?


Advierto que esta nota podrá resultar redundante para muchos de mis lectores jóvenes y para aquellos que están actualizados en las últimas tendencias, noticias y herramientas de la Internet, pero encuentro que hay un gran número de personas que escuchan del escándalo de WikiLeaks y simplemente no saben qué está pasando. Para ellos es esta nota.


Empecemos por el principio. Qué es un Wiki? La definición más común: es una página Web que contiene información y contenidos que han sido aportados por múltiples usuarios y que pueden ser editados por la comunidad de cibernautas. Generalmente hay un moderador del Wiki que se encarga de que las ediciones y aportaciones de los numerosos autores estén sustentadas en alguna fuente veraz y que conserven algunos criterios mínimos de estilo y desde luego, de decencia.


El Wiki más popular del mundo es Wikipedia, que es, textualmente, una enciclopedia en la Internet formada y alimentada por millones de aportaciones de académicos, historiadores, artistas, científicos y especialistas de las más diversas áreas del conocimiento, de las artes y de las ciencias, pero sobretodo, por millones de ciudadanos como tú y como yo.


En los últimos días y como consecuencia de las filtraciones de cables del Departamento de Estado sobre México, muchas personas me han preguntado si sé qué es eso de Wikileaks. WikiLeaks es una página en la que se publican filtraciones de información sensible o clasificada de gobiernos, empresas y de algunas instituciones religiosas que revelan actos de corrupción, de falta de ética, moral, juicio y/o criterio, así como comunicaciones internas de todas ellas.


WikiLeaks, es dirigido por una especie de consejo formado por 9 asesores, de los cuales la figura más prominente es Julian Assange. Assange tiene estudios en ciencias y fue un famoso programador y hacker en los años noventa y ha estado este 2010 en el centro del huracán mediático por las revelaciones de documentos clasificados del Ejército y Departamento de Estado Americanos , así como por acusaciones de asalto sexual en su contra en agravio de dos víctimas en Suecia.


El escándalo subió de color con las publicaciones de WikiLeaks sobre la guerra de Afganistán, que pusieron en peligro a miles de vidas, pues se subieron a su página de Internet miles de cables y comunicados internos de la Armada Estadounidense sin editar, mostrando nombres de infiltrados, informantes y funcionarios que ayudaban a los americanos en esa guerra.


La última filtración estelar de WikiLeaks, que consta de la publicación de miles de cables de la diplomacia americana, ha sacudido ha medio mundo pues revelan, si bien no lineamientos oficiales de la política exterior americana, su forma de operar y la manera en que piensan altos funcionarios en sus embajadas y consulados alrededor del mundo.


Para evitar la andanada de críticas por su irresponsable publicación del caso de Afganistán, WikiLeaks decidió filtrar los cables de los diplomáticos americanos a cinco de los periódicos más influyentes del mundo: El País de España, Le Monde de Francia, The Guardian del Reino Unido, The New York Times de Estados Unidos y el Spiegel de Alemania.


Los periódicos han tenido el cuidado de no publicar nombres o información sensible que ponga en riesgo la vida de personas, pero al mismo tiempo han sacado a la luz miles de cables con información muy jugosa que mandan los diplomáticos gringos a sus oficinas centrales en Washington D.C.


Sobre México se han publicado cables de los últimos tres años que tienen como tema central la lucha contra el crimen organizado. Las comunicaciones –supuestamente confidenciales- informan a los jefes de la diplomacia americana de la falta de coordinación, de la corrupción y de la ineficacia de las fuerzas federales y armadas de México. Ridiculizan al Ejército y a varios funcionarios que citan con nombre y apellido.


Si bien no son cables oficiales que fijan la postura de Estados Unidos sobre México y sobre todos los países del mundo (un cable de un diplomático americano en Argentina reportó que la presidente Kirchner padecía de sus facultades mentales), han metido en aprietos a la administración Obama, que ha tenido que salir a ofrecer disculpas a medio mundo –textualmente- y a explicar que lo que dijeron sus diplomáticos, no era lo que ellos realmente pensaban. Clinton se ha vuelto algo así como un Rubén Aguilar del sexenio pasado que tenía que salir diariamente a desdecir las declaraciones de Fox por todos lados.


WikiLeaks es un fenómeno de una trascendencia que aún no acabamos de entender. Las implicaciones de sus filtraciones han acelerado el trabajo de analistas, politólogos, historiadores y de la opinión pública en general, pues estas revelaciones solían hacerse décadas después de ocurridas. Hoy la podemos analizar casi en el momento en que han sucedido. También permitirán moldear y replantear parte de la política exterior de muchos los países –sobretodo la parte más superficial- y se tendrán que idear nuevos procedimientos de comunicación, tal vez encriptada, que permitan el flujo de información entre funcionarios de diversos lugares. Desde luego que estos hechos generan más prejuicios y recelo contra los americanos alrededor del mundo.


Se dice que la siguiente ola de filtraciones vendrá sobre los escándalos financieros de Wall Street en 2008 y sobre el derrame de British Petroleum en el Golfo de México. Prometen ponerse buenos.


Link a la edición de Milenio: http://impreso.milenio.com/node/8882335


pesquera@gmail.com

jueves, 2 de diciembre de 2010

10 Años del PAN en los Pinos: Nada que Celebrar

Recuerdo aquel 1º de Diciembre del año 2000. Estaba en Acapulco y me visitaban algunos amigos de España. La euforia reinaba por todas partes y, ante las visitas extranjeras, nos sentíamos orgullosos, como pavo reales. La democracia había triunfado y todos nos sentimos con Fox –al menos por unos meses- un poco como se sintieron los primeros años de Salinas: como si fuéramos rumbo al primer mundo.


Al pasar de los meses la euforia fue bajando. El “bono democrático” le permitía al nuevo gobierno hacer tarugadas y que se las perdonáramos, total, eran nuevos en eso de gobernar y en la lógica del momento, no nos podía ir más mal de lo que nos había ido con el PRI. Ingenuos. Incluso, cuando las cosas no comenzaban a caminar como debían, todos buscábamos alguna explicación, algún pretexto para justificar la torpeza del flamante gobierno. Y así se fueron 6 años y no pasó nada, que en un país como México y en un entorno internacional dinámico y agresivo, 6 años de parálisis son definitivamente un retroceso.


El 2006 fue un punto de quiebra en la vida de la Nación. Las heridas de la polarización que dividió al país en aquel año, aún no han cerrado y al contrario, siguen abiertas, expuestas.


Luego, cuando el PAN toma nuevamente el poder hace 4 años para comenzar lo que era su segunda oportunidad para demostrar que sí podía con el paquete de dirigir al país, volvió a nacer un poco de esperanza en algunos de nosotros, pero ahora con más recelo, prudencia y expectativas más bajas. Una elección tan cerrada no era un cheque en blanco para Calderón.


Ahora, a 10 años de la llegada del PAN al poder no veo por ninguna parte a un país mejor, más próspero. Pero dado el encono en el que ha vivido el país en ésta última década, parece que no habría habido mucha diferencia si el presidente hubiese sido Labastida o AMLO: los políticos de los otros partidos se hubieran encargado de parar en seco cualquier proyecto que significara un avance para el país y consecuentemente una estrellita para quien gobierna, sin importar que México se esté yendo por un precipicio.


Mi queja, mi reclamo, no es sólo al PAN, pues ellos han cavado su propia tumba y no veo cómo van a convencer –a convencernos- de votar por ellos en el 2012, cuando vemos dos “Panes” divididos y que no pueden ni siquiera ponerse de acuerdo en quién va a dirigir a su partido. Mi queja y mi llamado es a los políticos en general, a las personas que encabezan nuestros gobiernos y a los legisladores de todos los partidos, les pregunto: ¿cuánto tiempo más ha de perder México por sus vendettas personales? ¿No se han dado cuenta que sus rencillas partidistas han tenido el mismo efecto en el país que el que tiene la lucha entre Zetas y Cartel del Golfo en Tamaulipas? Han erosionado la confianza, han debilitado a la economía, las personas buscan irse del país y encontrar suerte en otros lados, no hay seguridad ni física ni jurídica, no hay estado de derecho y la divisa es la Ley del Talión. ¿Cuántos pobres más necesitan ver en el país para conmoverse, para sentir la necesidad de hacer algo? ¿Cuántos jóvenes más se unirán al crimen organizado porque ustedes no han generado las condiciones para ofrecerles oportunidades dignas de trabajo? ¿Cuántos lugares más necesita caer México en los índices de competitividad internacional y de respeto a los derechos humanos para que se den cuenta que su trabajo ha sido pobre y negligente? ¿Cuántos lugares más hemos de bajar en las pruebas internacionales de calidad en la educación? ¿Cuánto tiempo más hay que esperar para que cualquier ciudadano sea candidato a un puesto de elección sin pertenecer a ninguna de las mafias representadas por sus partidos? ¿Cuándo tendremos juicios orales y transparencia en nuestros tribunales y universidades públicas? ¿Cuándo, cuándo, cuándo?


Por si fuera poco y para acabar con cualquier esperanza de que las cosas le vayan mejor en lo que le queda en Los Pinos, el pasado domingo, envalentonado por el festejo de sus 4 años en el poder, el presidente Calderón se lanzó con todo contra el PRI restregándoles que ellos habían sembrado la semilla de la corrupción, de la pobreza y de todos los males que aquejan a la Nación en nuestros días. Hizo más grandes las heridas de las que hablaba unos párrafos arriba y se cerró cualquier opción de avances para su partido y para el país en el último tercio de su mandato. ¿No tiene un buen amigo el presidente que le aconseje mesura? Parece que no. Hoy en México esa palabra está fuera de uso. ¿Cuándo vamos a ver un discurso, pero sobretodo, hechos de reconciliación?


No sé que piensen Ustedes pero en mi opinión, en este año Bicentenario y Centenario no había mucho que celebrar, sino mucho trabajo pendiente por hacer. Lo que tampoco logro entender es en qué demonios estaban pensando los panistas cuando decidieron festejar sus 10 años en la presidencia. ¡Que se pongan a trabajar! Los festejos y los premios son para quienes han hecho bien su trabajo y el PAN, como el resto de los partidos y los políticos en general, claramente no lo ha hecho.


pesquera@gmail.com

jueves, 25 de noviembre de 2010

Admiración para Don Alejo, pero mesura sobretodo


Ya hay héroe bicentenario: Don Alejo Garza Tamez. Su historia no deja de causar conmoción y los medios nos han saturado con interminables notas de su terrible final. Para aquellos pocos que se han mantenido al margen de las noticias en los últimos días, aquí les doy un breve resumen. El 13 de Noviembre en el rancho de Don Alejo Garza Tamez, cercano a Cuidad Victoria Tamaulipas, se presentó un grupo de sicarios dándole un ultimátum al hombre de 77 años para abandonar su propiedad a más tardar a la madrugada del día siguiente. El hombre les dijo que nos les entregaría el rancho.


Inmediatamente ordenó a sus trabajadores no presentarse en el rancho el día siguiente de la amenaza. En la madrugada del 14 de Noviembre llegaron varias camionetas con hombres armados para reclamar la propiedad, confiados en lo que en muchas regiones del país se ha vuelto una rutina para los sicarios: el despojo. Lo que no sabían era que Don Alejo, cazador de cepa, se había “acuartelado” en su propiedad y planeó una estrategia de defensa, que lamentablemente incluía su autoinmolación.


Don Alejo abatió a cuatro sicarios y dejó heridos a dos más. Los marinos que llegaron momentos después, movidos por la estruendosa balacera, encontraron los cuerpos de los maleantes y en el interior de la casa principal de la propiedad, sólo el cuerpo de un hombre de 77 años muerto por impactos de bala y de granadas de fragmentación.


Las redes sociales han hecho en menos de tres días una leyenda ya de Don Alejo. Me permito en este breve espacio a replicar algunas de las menciones que ha recibido en Twitter el valiente hombre que murió defendiendo su propiedad:


Titan_111: “Si FCH tuviera los de don Alejo, despacharía en Juárez o Reynosa”


Betooo_mtz: “3 días en TT para Don Alejo Garza Tamez, es el héroe de los últimos años...”


Dr_Rangel27: “Si los mexicanos tuviéramos la mitad de huevos que tenía don Alejo, hubiéramos tenido algo que celebrar este bicentenario y centenario...”


Anellemus: “Acabo de leer la historia de Don Alejo Garza, uno con las agallas que todos callamos.”


Tharos: “Don Alejo Gaza Tamez: mejor morir sin miedo que vivir escondido... DEP”


Topmetroflog: “me siento orgulloso de ser Mexicano al enterarme de la acción heróica de Don Alejo Garza”


En fin, miles de posts y de menciones sobre el valiente hombre. Lo que llama la atención es que ésta historia es la que verdaderamente ha movido el espíritu y el patriotismo de la Nación en los últimos días. Los desfiles y las obras monumentales que se han construido a lo largo y ancho del país se ven disminuidas ante la heroica gesta de un hombre solo defendiendo su propiedad.


La parte preocupante de esta historia es que ha movido a miles de mexicanos a creer que ellos también pueden levantarse en armas y hacerse justicia por su propia mano. Cada persona con la que he comentado el tema se ha visualizado a sí misma en la situación de Don Alejo y ha dado vuelo a la mente, imaginándose a sí mismos atrincherados en el rancho con sus cuates fuertemente armados esperando a lo sicarios para matarlos a todos. Pura fantasía motivada por las películas, el coraje y al mismo tiempo la euforia que causa escuchar esta historia. No me quiero ni imaginar las hipotéticas historias de carácter contra-factual que se estarán contando y escribiendo en todos los clubes de caza y pesca a lo largo y ancho del país, que ahora ya no venerarán a San Eustaquio ni a San Huberto, sino a Don Alejo.


El exhorto que hago es para darle a Don Alejo, un valiente sin duda alguna, el lugar que merece como una victima más de esta terrible guerra sin cuartel. Pero también es un llamado a que la gente dimensione y valore decisiones de esta naturaleza: lo que menos necesita el país ahora es grupos de civiles levantados en armas también.


pesquera@gmail.com

jueves, 11 de noviembre de 2010

Divisas, el Frente de Batalla en el G-20


El miércoles 10 de Noviembre comenzó en Corea del Sur la reunión del G-20, o de las 20 economías más avanzadas del mundo. El presidente Calderón arribó con su equipo económico y, como es de esperar en cualquier foro internacional fuera de Centro, Sudamérica y el Caribe, el Presidente de México sólo será un espectador más. La atención estará centrada en Estados Unidos, China, Brasil, Alemania y parémosle de contar. Cada uno de estos países ejerce liderazgo en sus regiones: EUA en prácticamente todo el hemisferio occidental, Brasil en Latinoamérica, China en Asia y Alemania en Europa. Incluso Japón, una nación sólida, estará sentado en segunda fila en este debate.


Las razón fundamental de este pleito entre gigantes económicos es por la manipulación abierta a los tipos de cambio. Estados Unidos no puede hacer que su economía despegue con un yuan tan barato, y es que los Chinos han mantenido la paridad de su divisa respecto al dólar a un nivel tan bajo que sus exportaciones han inundado no sólo a EUA sino al resto del mundo.


Si los Chinos tienen una divisa barata, nuestros pesos, euros, reales, o dólares podrán comprar más mercancías de China que de otros socios comerciales o incluso de productores domésticos. Los mercados y los consumidores no sofisticados –que son la mayoría- no toman en cuenta consideraciones patrióticas, y optarán por adquirir bienes baratos sin importar su procedencia.


Estados Unidos y gran parte de la comunidad internacional buscarán en esta cumbre, sin éxito les puedo anticipar, que China devalúe su moneda para que nuestras plantas productivas y mercados domésticos puedan tener alguna ventaja competitiva frente a los productos chinos, esto es, que lo chino se vuelva más caro. Por otra parte, Alemania, Brasil y China culpan a Estados Unidos de tener una “adicción a la deuda”, y es que los gringos son el único país del mundo que no tiene reservas de divisas y cuando necesita dinero, lo imprime e inunda su mercado de dólares o coloca deuda en los mercados internacionales para hacerse de efectivo, incrementando su abultado déficit fiscal, esto es, gastando más de lo que cobra por impuestos.


Como dice el financiero Ignacio Ramírez, Estados Unidos está en medio de un peligroso juego creado por ellos mismos: mucho dinero en su mercado les puede generar inflación y con un desempleo tan alto y productividad tan baja, podrían encontrarse pronto en un escenario de estanflación, esto es, estancamiento económico con inflación. A ninguna economía, y menos a la mexicana, conviene que Estados Unidos siga cayendo en una espiral de desastres económicos que nos llevan a todos entre las patas, por eso los nervios de los brasileños, alemanes y de todos quienes les vendemos algo a los Estados Unidos.

Previo a la reunión de Seúl, ya hubo una andanada de golpes de retórica y de posicionamientos de todos los jugadores. China bajó el martes pasado la calificación de la deuda de Estados Unidos en un movimiento político más que económico, pues los mercados no respondieron -ni responderán- a la opinión de las calificadoras chinas sobre la deuda norteamericana y los chinos, por absurdo que parezca, son tenedores de la mayor cantidad de deuda americana en el planeta: algo así como 900 billones de dólares. Ellos mismos, en su absurda retórica, bajaron el valor de un activo propio.


Como alternativas al desencuentro económico internacional sobre las divisas, el Presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, sugiere que si no hay un acuerdo sobre el manejo de divisas en los mercados internacionales, consideremos como una opción volver al patrón oro. Por su parte, Timothy Geithner, Secretario del Tesoro de EUA sugirió que para balancear las disparidades entre naciones exportadoras, la exportación de excedentes productivos de un país no debería exceder el 4% de su PIB. Ambas propuestas ya han sido noqueadas por los secretarios de finanzas de prácticamente todos los G-20.


El problema es que el futuro inmediato de las economías del mundo depende de arreglos en hojas contables y de negociaciones entre 4 ó 5 actores internacionales, y no en productividad ni movilidad de factores. México, como el resto del mundo, cuelga de las decisiones que tomen una decena de personas.


Por lo pronto, nuestros legisladores y gobernantes ya tienen ahora a un nuevo chivito expiatorio quién echarle la culpa de su ineptitud: a las finanzas internacionales.


pesquera@gmail.com