jueves, 30 de septiembre de 2010

¿Creer en cuentos de Hadas?


El pasado martes por la tarde en el Teatro Manuel Doblado y en cumplimiento con lo que ordena la Ley, el alcalde de León, Ricardo Sheffield, rindió su primer informe de gobierno.


Fue una ceremonia sencilla, en lo que se refiere al montaje del evento, y masiva en cuanto a la concurrencia. Se rindieron honores a la Bandera, se entonó el Himno Nacional y en general estuvo rodeado de un ambiente de civilidad y cordialidad. No los voy a aburrir con cifras, ésas las pueden consultar en la página Web de la ciudad. Quiero presentarles en esta nota, algunas de mis apreciaciones personales sobre el informe del alcalde.


Sheffield presentó un video en el que se mostraron los planes, programas y proyectos de los cinco ejes prioritarios de su administración. El video daba énfasis a la cantidad de obra pública que está comenzando a despegar y que estará con el acelerador a fondo en el 2011.


Después del video, Ricardo dio un mensaje en el que se mostraba contento y entusiasmado por los logros de su Administración hasta el momento y animado por los proyectos que están por despegar. Es un buen orador y la ayuda de la tecnología audiovisual de la que echó mano, sin duda reforzaron su confianza detrás del micrófono y frente a un Teatro Doblado a tope.


Luego, llegó el momento de ceder el micrófono al gobernador, y agárrense. Aterrizó como Papá Noel, con una bolsa –más bien chequera- llena de regalos para la Ciudad. Me recordó a aquellos hombres que vendían mercancías en la feria de León con los altavoces a un volumen descomunal: “para la Vía Bicentenario, tantos millones; para el puente Clouthier, otros tantos; Alcalde: dame cuatro terrenos de 4 hectáreas y te pongo 4 escuelas; sobraron cinco millones del Edificio Montes de Oca, esta semana te los mando”, en fin, el gober dando y dando y su porra aplaudiendo y aplaudiendo cada que anunciaba el traspaso de millones a la Ciudad.


Lo que más llamó la atención fue la aparente cordialidad entre alcalde y gobernador, que hace todavía unos meses llevaban una relación ríspida. A pesar de la descortesía del gobernador, por tratar de ubicarse como el centro de atención y robar micrófono en un evento que no era de él, mucha gente con la que hablé genuinamente creyó que ahora –bajo el espíritu Bicentenario- habrá una nueva sociedad-alianza entre el gobierno del estado y el municipal. Ambos señalaban la necesidad de mirar al futuro y no al pasado, y en mi opinión, creo que ésta es sin duda una de las verdades absolutas del informe: ambos gobernantes están viendo también por su futuro y parece que conviene llevarla en paz.


Ricardo necesita de la chequera del gobernador para cumplir sus compromisos de campaña en la ciudad y poder aspirar a la candidatura a la gobernatura del estado en circunstancias más parejas frente al Dr. Córdova que goza, desde la perspectiva popular –no necesariamente del partido- de muy buena popularidad. No le demos más vueltas: de uno de éstos dos caballeros va a salir el bueno del lado opuesto al yunque, falta ver a los gallos del otro lado del PAN, que por ahora, se ven de pluma corta.


Por su lado, el gober necesita sin duda de León, de su gente, de sus votos y del apoyo de numerosos sectores de la población y del partido para emprender su travesía a una candidatura a la Presidencia de la República por el PAN que, según lo mucho que he leído sobre el tema y de acuerdo a gente de muy alto nivel en el PAN y en grupos empresariales, es un sueño guajiro.


Pero bueno, como vulgarmente se dice: se juntaron el hambre con las ganas de comer.


En lo personal no creo en los cuentos de hadas con final feliz, incluido el famosísimo “y vivieron felices para siempre”, pero si en el ánimo de alcanzar un objetivo personal, Ricardo y el gobernador derraman bienestar y obras en la ciudad, bienvenido sea este idilio. El beneficio de la duda y un vaso de agua, no se le niegan a nadie. El tiempo y las obras nos dirán si fuimos ingenuos, o si los cuentos de hadas sí existen.


pesquera@gmail.com

jueves, 23 de septiembre de 2010

Desde la Burbuja de Cristal

El 30 de Agosto pasado, Lorenzo Zambrano, Presidente del Consejo y Director General de CEMEX dijo que quienes se iban de Monterrey “son unos cobardes”. Mediante su cuenta de Twitter también mandó un post que decía “qué vergüenza que los que más han recibido de Monterrey son los que huyen al extranjero”. Sin tanta controversia, por las mismas fechas, Carlos Slim, también dijo que él no iba a ningún lado y que los empresarios deberían de seguir invirtiendo en el país.


Éste lunes pasado el vocero de la Presidencia en materia de seguridad, Alejandro Poiré, puso como chancla a El Diario de Ciudad Juárez por preguntar al crimen organizado en un editorial qué querían de ellos para que dejaran de matar a sus empleados. El editorial está minuciosamente escrito, cada palabra en su lugar y no da lugar a toda la especulación que ha habido, simplemente lo mandan para saber qué quieren que se publique y qué no para que dejen de matar a sus reporteros y entonces “saber a qué atenernos”. Dice el editorial “hasta en la guerra hay reglas”. En esta guerra lamentablemente no las hay.


En El Provenir, Chihuahua, cerca de Ciudad Juárez, miles de familias han sido desplazadas o más bien, expulsadas de sus casas y se han cruzado a Estados Unidos o a otros estados de la República. Son imágenes que no muestran López Dóriga ni Alatorre, pero son como las que vimos en la guerra de los Balcanes o las previas a la guerra en Irak: decenas de camionetas dejando la ciudad, repletas de ropa, enseres domésticos y el tristemente célebre colchón amarrado con un mecate encima de todo. El crimen organizado ha tomado El Porvenir, ellos mandan ahí, como lo han hecho en decenas de municipios en Durango, Chihuahua, Nuevo León, Michoacán y Tamaulipas. No sé si después de que han incendiado tu casa y matado a uno de tus hijos mientras jugaba basquet, sea un acto de cobardía dejar la ciudad o meramente un acto de supervivencia. Si hubiese vivido ahí con su ejército de guaruras, tal vez el valiente señor Zambrano se hubiera quedado en El Porvenir.


¿Y por qué el señor Poiré no grita y regaña con la misma autoridad y valentía a la familia de Diego Fernández de Ceballos que en estos precisos momentos y desde Mayo no ha hecho otra cosa más que negociar con el crimen organizado? Entonces está bien que una influyente y millonaria familia le pregunte al crimen organizado qué quiere para respetar la vida de don Diego, pero no está bien que una empresa –un periódico- le pregunté a los mismos delincuentes qué quieren de ellos para que dejen de matar a sus reporteros.


Las respuestas de Zambrano y de Poiré no tienen lugar ante el grito desesperado de la gente. Cuando un séquito de guardaespaldas privados o el Estado Mayor Presidencial los protege a ellos y a sus familias, es fácil hablar de los cobardes que se van de México y de los débiles que pactan con el crimen organizado, así como también es fácil mentarle la madre a la gente de la tribuna en el estadio, desde el confort y seguridad de un palco.


El editorial del El Diario de Juárez ha sido citado en el New York Times, El País, Le Monde, El Clarín, el Times de Londres y seguramente muchos más que no he revisado. Ha dado la vuelta al mundo, mostrándonos como lo que somos: prisioneros en un país en guerra, sin la posibilidad de que un grupo de ayuda humanitaria de la ONU venga a ayudarnos. Pero lo más grave: ha mostrado la incompetencia de todos nuestros gobernantes, la disfuncionalidad del Estado Mexicano y la fragilidad de nuestra democracia y de sus instituciones.


A la burbuja de cristal de Zambrano y Poiré habría que agregar a todos los partidos políticos que ahora están más preocupados en las elecciones del 2011 y 2012, que en resolver la crisis de ingobernabilidad que hay en el país. Desde luego que hay poco que esperar de ellos: adentro de la burbuja, ni nos ven, ni nos oyen.


pesquera@gmail.com

jueves, 16 de septiembre de 2010

Del ¡Viva México! a que México viva


Espero que hayan sobrevivido al frenesí del Bicentenario y que les sea leve la resaca, seguramente de proporciones iguales a la de los festejos de anoche.


Aparte de la ya tradicional y aparentemente crónica división política que vive México, ahora el tema que ha estado de moda en los medios es si debimos celebrar fastuosamente o no. Y claro, como parte de la herencia que dejaron los españoles en nosotros, somos una nación proclive al debate fútil y lo mismo tendremos una acalorada discusión sobre el nuevo técnico de la selección mexicana, que sobre la pertinencia o no haber celebrado con bombos y platillos este pasado 15 de Septiembre y el próximo 20 de Noviembre.


Independientemente de cuál haya sido la decisión que tomaron, una vez acabado el furor de las fiestas Patrias, y cuando nuevamente volvamos a tocar piso en nuestra cotidianidad, tendremos que levantar la mirada y pensar, ahora sí, a dónde queremos ir.


Nuestra clase política es, sin duda, la que tiene las cuentas más grandes por pagar a un país y a una sociedad que le dio “carte blanche” para consolidar una democracia que ha progresado marginalmente, comparada al ritmo de las demandas y necesidades de un México que sigue creciendo aceleradamente y que exige más oportunidades, empleos, educación y seguridad.


Pero el gran reto, no es de los políticos, pues ellos entran y salen y no les interesa en absoluto tu bienestar, sino el propio y el de su partido. El gran desafío lo tenemos nosotros, la sociedad, los mexicanos, que no debemos conformarnos con las miserias que nuestros legisladores nos entregan cada Legislatura y que no nos permiten despegar. No debemos conformarnos con las policías poco preparadas y corruptas que tenemos, no debemos conformarnos ante un sistema bancario voraz y ante los monopolios que tienen al país anclado al desarrollo y al avance que ellos quieren y que les conviene.


Pero para poder levantar la voz, también tenemos que hacer nuestra parte. Tenemos que acostumbrarnos a la idea de pagar impuestos, nadie tiene derecho de manotear sobre la mesa, si no cumple con su obligación de tributar.


Los jóvenes tienen que mostrar más interés por todo, por la vida misma. La apatía parece ser el común denominador entre la chaviza. En las aulas de las universidades, la mitad de ellos está con la laptop abierta “twiteando”, “feisbuqueando” o leyendo noticias del espectáculo y los más descarados mandando textos por el celular. Muy pocos llegan a tiempo y con la clase preparada y el regateo para la extensión sobre la entrega de tareas y la calificación de evaluaciones es la norma. Es una generación que desde las aulas quiere hacer poco y tener mucho de regreso. Así no se construye un país próspero.


Los padres han decidido también entregar una consola de video juegos a sus hijos, en lugar de un libro. Muy pocos leen a sus niños por las noches, y mejor esperan a que la tele los duerma por aburrimiento o por aturdimiento.


Los empresarios, que han sufrido como nadie esta reciente crisis, también tienen que dar un poco más, y no me refiero al esfuerzo que día con día hacen por mantener sus negocios abiertos. Tienen que hacer más por cambiar a una cultura empresarial responsable, que les dé a sus trabajadores oportunidades de crecimiento personal y profesional, y no seguir con la de pseudo-explotación que aún prevalece en muchos sectores. Tienen que pensar en el medio ambiente, en el lugar que dejarán para que vivan sus hijos y nietos.


Éste es un buen momento para ponernos a pensar de verdad qué nos falta por hacer y poner las manos a la obra. Ya está por acabar el fiestón Bicentenario y después de gritar “Viva México”, los invito a que de verdad hagamos algo para que México viva.


pesquera@gmail.com

jueves, 9 de septiembre de 2010

Situaciones extremas, medidas extremas

El acuerdo se veía fácil en el papel, pero se volvió una pesadilla al ventilarse en la prensa. El acuerdo en lo obscurito entre el “PRIAN” mediante el cual el PRI le otorgaba al PAN el incremento del IVA del 15 al 16% para el año fiscal 2010 a cambio de que AN no formará alianzas electorales con el PRD para los comicios estatales del Estado de México en el 2011 se salió de control.


La historia la conocemos todos: Gómez Mont cumplió renunciando al PAN y el desacuerdo adentro de los partidos aliancistas aún no termina, pues aunque algunos lo ven con un pragmatismo y utilitarismo que raya en lo cínico, otros de plano no están de acuerdo en aliarse con el diablo para unas cosas sí, y para otras no. El acuerdo que ventaneó a las cúpulas del PRI y del PAN quedaba sin efecto.


Al perder validez ese acuerdo, el PAN sin duda buscará aliarse con el PRD para sacar al PRI del Edomex, que es para los tricolores un bastión como lo es Guanajuato para el PAN, no sólo por el número de electores que tiene, sino por la cercanía a las elecciones generales del 2012 y por las abolladuras que presumiblemente le harán al “ungido”, Enrique Peña Nieto y al PRI en su conjunto.


Los invito a fijar la mirada un año adelante a la fecha de hoy, y a que analicemos un escenario en el que podremos ver con mayor claridad lo que está en juego en las elecciones del 2011 en el Estado de México.


Si el PRI pierde en el Estado de México contra una alianza PAN-PRD, podríamos presenciar un acto inédito en la historia de México, que sin duda sería el clímax de la polarización que vive el país en nuestros días: que la alianza ganadora metiera al bote a Enrique Peña Nieto por peculado o por cualquier otro delito que no sería difícil imputarle a cualquier gobernador o alcalde de cualquier partido, de cualquier entidad en nuestros días. Hasta ahora por civilidad, complicidad, o por miedo a que se la apliquen a sí mismo, ningún gobernador entrante ha tenido ni los pantalones ni la congruencia para actuar penalmente contra su predecesor, cuando todos sabemos que los gobernadores gastan el dinero del erario como propio y se pasan la Constitución por donde les da la gana.


Pero para derrumbar la candidatura a la Presidencia de Enrique Peña Nieto y de paso pulverizar cualquier esperanza del PRI para volver a los Pinos, bien vale la pena echarse un pleito del tamaño del que hipotéticamente les he narrado.


Por lo pronto, en un primer movimiento estratégico en el tablero de ajedrez, el PRI bajará el IVA del 16 al 15% para el próximo 2011, no en un afán de ayudarnos en nuestras finanzas y de quitar carga a las empresas, sino con toda la mala leche de quitarle al SAT unos 32 mil millones de pesos de recaudación que sin duda le moverán el piso al Gobierno Federal y que ayudará a echar a andar la campaña del candidato del PRI en el Estado de México, mostrando al PRI como una opción que “está con el pueblo, reduciendo impuestos y beneficiando su bolsillo” (el CEN del PRI me debe una lana por el eslogan).


La realidad es que el Gobierno recaudará ese faltante subiéndonos impuestos por otros lados o se endeudará, pero al final del día las cuentas le tienen que cuadrar y las pagaremos nosotros y nuestros hijos, no los partidos que ya están en con los guantes puestos y cada uno en su esquina, listos para la pelea. El campanazo oficial para el primer round será a principios del 2011, cuando el PRI nombre a su candidato a la gobernatura del Estado de México.


Créanmelo, estamos por presenciar -a escala mexicana- lo que Saddam Hussein algún día llamó “la madre de todas las guerras”. Disfruten la conmemoración del Bicentenario, pues en el 2011 aunque habrá más espectáculo –pues Televisa nos lo garantizará con las aventuras de Peña Nieto- tendremos menos que celebrar.


pesquera@gmail.com

jueves, 2 de septiembre de 2010

Un Agosto para olvidar

Pues lo mejor del mes pasado es que ya se acabó. Después de la resaca de las elecciones en numerosos estados de la República en Julio pasado, que terminaron por polarizar aún más el ambiente político en el país, llegó Agosto entre lluvias torrenciales, masacres, y un desacuerdo político como hacía años no se veía. Revisemos brevemente el pasado Agosto negro.


Primero, la serie de lluvias, inundaciones y deslaves en Veracruz, Tabasco, Michoacán y otros estados vuelve a recordarnos la vulnerabilidad del hombre ante la naturaleza. Esta vulnerabilidad, mezclada con la negligencia de nuestras autoridades, da como resultado el caldo de cultivo perfecto para una serie de eventos trágicos a todas las escalas, desde la personal y familiar, hasta la comunitaria, municipal y estatal. Las imágenes de personas sacando lodo y agua de sus casas a cubetazos y palazos, tratando de rescatar algo de sus bienes, son desgarradoras por decir lo menos. No hemos aprendido que año con año las lluvias, que son una bendición para miles de familias, también causan destrozos para otras tantas, y que la prevención y la inversión en infraestructura útil -pero que no se ve- como redes de drenaje y desagüe, son fundamentales para evitar pérdidas de vidas y cuantiosos daños materiales que temporada tras temporada parecen incrementar en nuestro país.


Segundo, el hallazgo de 72 inmigrantes indocumentados asesinados en Tamaulipas –incluidos en el total de 1,322 muertos en el país durante el mes de Agosto, uno de los más sanguinarios en la breve historia de esta cruzada contra la inseguridad- no sólo debe despertar en nosotros un sentimiento de profunda indignación, sino de reflexión y acción. A todas las voces que se levantan contra el gobierno y la sociedad de Estados Unidos por el maltrato de nuestros paisanos ilegales en su territorio, permítanme decirles algo: nosotros somos peores. Ya quisieran los inmigrantes hondureños, salvadoreños y guatemaltecos que atraviesan México para llegar a Estados Unidos que se les tratara –o maltratara, mejor dicho- como nos maltratan a nosotros en Estados Unidos. Los inmigrantes centroamericanos que atraviesan México para llegar al “otro lado” se enfrentan a mafias de traficantes humanos, secuestradores, asesinos, proxenetas y extorsionadores todos mexicanos y todos actuando con la complicidad de autoridades mexicanas, desde agentes de inmigración, hasta policías de todos los niveles de gobierno que lejos de resguardar nuestro territorio y aplicar la Ley a estos pobres hombres, mujeres y niños, deportándolos a sus países, los entregan como carne de cañón a estas mafias.


Somos incongruentes y no tenemos cara para pedirle a los gringos que traten bien a nuestros paisanos en su tierra, cuando nosotros tratamos a nuestros hermanos centroamericanos, aún más necesitados –por no decir jodidos- que nosotros, peor que prisioneros de guerra. A estos hombres y mujeres lamentablemente no los protege la Convención de Ginebra.


Tercero, el desacuerdo político que vivimos hoy en México, pone de manifiesto nuevamente nuestra dificultad para dejar de mirar atrás y ver hacia el futuro y por la gente. El agravio constante y las cuentas pendientes que se cobrarán a la primera oportunidad, son la divisa de nuestros gobernantes. El PRI está ejerciendo su músculo y en un desafío abierto al Presidente de la República, y a todas las fuerzas políticas del país –excepto a los mercenarios del Verde- ya juega sus fichas para retomar el poder en el 2012.


Si la aritmética electoral, tan heterogénea en las distintas regiones de México, vuelve a funcionar como ha venido ocurriendo desde 1997 hasta el pasado mes de Julio, y las elecciones del 2012 fueran hoy, volveríamos a tener un Congreso dividido y a un presidente del PRI que no podrá hacer nada sin el PAN y el PRD que, agraviados, bloquearán todas las propuestas del Ejecutivo, como lo ha venido haciendo el PRI desde el 2009 hasta que termine esta administración. La Ley del Talión es la única por la que se rigen nuestros gobernantes.


Para comenzar Septiembre, tuvimos ayer nuevamente a nuestro Presidente enviando un tabique de papeles al Congreso con su informe de gobierno sin dar la cara a la Nación. Solo fue hasta esta mañana cuando desde la seguridad y confort de un mensaje televisivo y de miles de spots por radio y televisión el Presidente nos medio informó de lo poco que hizo, pero no de lo mucho que dejó de hacer. ¿Y la rendición de cuentas, apá? Ésa es para países democráticos y maduros, no para nosotros.


¿De verdad siguen con ánimo para festejar este 16 de Septiembre? Creo que en lugar de fiestas deberíamos hacer un retiro de reflexión e introspección para saber a dónde queremos llevar a este país y a sus 105 millones de almas en el futuro.


pesquera@gmail.com

jueves, 26 de agosto de 2010

Mexicana: fracaso de los triunfos laborales

En México tenemos una Ley Laboral arcaica. Hace algunos años trabajé para el Gobierno Federal en la representación de México para el Reino Unido, tratando de facilitar el comercio y la inversión entre los dos países.

Cuando llegaba el momento de hablar sobre temas laborales con los inversionistas potenciales, comenzaban a mover la cabeza y a fruncir el ceño.

A ver decían- entonces, ¿hay que pagar un bono obligatorio a fin de año sin importar el desempeño y la productividad? Respuesta: Si, se llama aguinaldo.

Ahhh, decían. Otro punto, ¿cuál es la facilidad para despedir a alguien? Ah, pues se necesitan complicados cálculos en base a los años previos trabajados, la parte proporcional del sueldo del año en curso, vacaciones no tomadas, parte proporcional del aguinaldo y un montón de consideraciones que hacen necesario tener a un contador y a un abogado a mano. Más ceños fruncidos.

Lo que no les contaba, porque en ese momento no lo sabía, pues lo aprendí trabajando en México para una constructora, es lo siguiente: cualquier día te puede llegar una demanda laboral de Juan Pérez pidiendo que le pagues vacaciones atrasadas, aguinaldo y todo el paquete, esto es, una liquidación en forma. El asunto es que Juan Pérez podría no haber trabajado nunca para tu empresa.

Los vividores del sistema laboral mexicano saben que una vez que demandan a una empresa, ésta es la responsable de descargar pruebas de que esa persona nunca laboró para ese negocio.

Él supuesto trabajador no tiene que llevar nada, pues la autoridad y el sistema dan por buena su denuncia, es decir, de entrada el trabajador tiene la razón. Si no se puede comprobar que Juan Pérez no trabajó para la empresa, hay que pagarle lo que reclama, más los gastos de su abogado y los del propio, siendo los de éste último un gasto fijo se gane o se pierda la demanda.

En la industria de la construcción es normal responder de manera cotidiana a demandas de personas que nunca laboraron para las empresas del ramo, y el menor descuido en recibir la notificación de la Junta de Conciliación y Arbitraje o un descuido de nuestro abogado, puede costar mucho dinero a estas empresas.

Como parte de la herencia de la Revolución nace el movimiento sindicalista mexicano que, con justa razón, demandaba condiciones laborales más favorables para los trabajadores que no tenían derechos y que laboraban en condiciones prácticamente de esclavitud en algunos sectores.

Las huelgas de ferrocarrileros y de médicos de los años 50’s y 60’s, que acabaron con la respectiva represión por parte del Estado Mexicano a manos del PRI, fueron, si la memoria no me falla, los últimos brotes de violencia sindical a gran escala en el país.

A partir de los años sesenta, todos los gobiernos en turno –del PRI y del PAN- han pactado con los sindicatos y hoy en día puedo afirmar categóricamente que junto a Televisa, los tres partidos políticos grandes, el crimen organizado y los grupos oligopólicos del país, los sindicatos mandan en el suelo Mexicano.

Lo que estamos viendo en Mexicana de Aviación es a una empresa que gracias a una constante presión sindical, aunada a una gestión dolosa, acumuló una serie de beneficios laborales excesivos para sus trabajadores (Un piloto de Mexicana gana 240 mil pesos al mes.

Esto es más que los pilotos de las líneas aéreas gringas y bastante más que los 100 mil o menos de los pilotos de las nuevas aerolíneas de bajo costo) a través de los años, que han hecho inviable operarla. Lo triste de la historia es que Aeroméxico va que vuela para allá, lo mismo que la Volkswagen y otras empresas del ramo automotriz y manufacturero, cuyos contratos colectivos serán impagables en muy pocos años.

A lo que quiero llegar con esto es que, sin negar el derecho de todo trabajador a percibir un sueldo y prestaciones que correspondan al nivel de responsabilidad que sus habilidades y preparación le permitan, en México estamos cercanos a expulsar industrias completas que ahora mismo buscan mercados laborales más flexibles y competitivos. El tener frontera con Estados Unidos, lamentablemente no garantiza que la inversión siga llegando a México y lo que veremos, si no hay una reforma laboral urgente, es que lejos de generar más empleos, estaremos viendo a más empresas irse de México con despidos masivos.

pesquera@gmail.com

jueves, 19 de agosto de 2010

Sandoval, estás mal

No cabe duda que en tiempos de dificultad para la Iglesia Católica, el cardenal Juan Sandoval Iñiguez ha venido a complicarle más las cosas a una institución que, igual que la FIFA, ha fallado terriblemente en entender y acoplarse a los tiempos que vivimos.


Una de las pocas cosas buenas que ha dejado la alternancia en este país es el derecho a opinar diferente. En lo personal me siento beneficiario de éste logro de la democracia que hoy me permite lo mismo expresar mi opinión sobre los excesos e ineptitud de nuestros políticos, que sobre la corrupción entre muchos de nuestros empresarios.


Pero las libertades tienen límites y nada más y nada menos que el mismísimo Benito Juárez, a la sazón Némesis de la Iglesia, nos enseñó que nuestra libertad termina cuando comenzamos a invadir la de los demás. Es precisamente ahí en donde el cardenal ha fallado. Falló en el fondo, pues antes de hacer declaraciones tan serias en contra de Marcelo Ebrard y de los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, llamándoles corruptos por haber aprobado el matrimonio entre parejas no heterosexuales y la adopción de niños por las mismas, tendría que haber hablado con algún abogado, que aparte de las Leyes de Dios, entendiera de las Leyes de la Tierra y más específicamente de las Leyes bajo las que nos regimos todos los Mexicanos: la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.


Nuestra Carta Magna en su artículo 130 dice que “los ministros (de culto) no podrán en reunión pública, en actos de culto o de propaganda religiosa, ni en publicaciones de carácter religioso, oponerse a las leyes del país o a sus instituciones…”. El Cardenal y la Iglesia en su conjunto decidieron oponerse públicamente a una Ley, violando flagrantemente uno los artículos de la Constitución que regula su actividad en el país y ahora tendrán que enfrentar a la justicia, no Divina, sino de nuestros tribunales.


Falló en la forma también, pues sus grotescas y burdas declaraciones parecen más dignas de un líder sindical de tercera, que de un alto jerarca de la Iglesia Católica. Yo, que fui educado en una escuela Católica, sé que ésas no son las formas ni los modos en que un católico, por conservador que sea, se puede expresar de su prójimo.


Ahora vamos a la materia. El debate sobre los matrimonios entre parejas no heterosexuales y la adopción de niños por parte de las mismas ha girado más en torno a emociones, prejuicios y estigmas sociales, que alrededor de datos duros que nos permitan observar el asunto con objetividad. Para tal efecto, Timothy Biblarz de la Universidad del Sur de California y Judith Stacey de la Universidad de Nueva York publicaron el pasado mes de febrero un estudio en la revista “Journal of Marriage and Family” (Diario del Matrimonio y la Familia) titulado “Cómo afecta el género de los padres”. Su exhaustivo trabajo de 15 páginas cita 142 autores y estudios en base a los cuales pueden hacer algunas aseveraciones, de carácter científico, algunas concluyentes y estadísticamente significativas.


Su trabajo se basa en los resultados de diferentes estudios y literatura sobre niños criados por parejas heterosexuales, por madres solas, padres solos, por parejas de lesbianas y en menor medida, por parejas de homosexuales, comparando textualmente, peras con manzanas.


Resumiendo su complejo trabajo, puedo incluir en este breve artículo algunos de sus hallazgos: las madres solteras tienden a involucrarse más con los niños, ponen más reglas, se comunican mejor y se sienten más cercanas a sus hijos que los padres solteros. Sus hijos tienen mejores calificaciones y son menos proclives a la delincuencia y a ser abusados que los niños de padres solteros. Pero el verdadero reto a todos los preceptos que tenemos sobre la paternidad heterosexual es el que nos imponen las madres lesbianas: en promedio, las madres lesbianas pasan más tiempo con sus hijos que las parejas hetero, tienen menos disputas con sus niños y definen el proceso de co-crianza de los chicos como más placentero y compatible que muchas parejas típicas. Los niños muestran más apertura a discutir temas emocionales con ellas y tienen mejores calificaciones y menos problemas de conducta que los niños criados por mamá y papá.


Y el mayor de los retos a nuestra inteligencia: estadísticamente no hay indicadores que muestren que los hijos de parejas de lesbianas o de homosexuales tengan una orientación sexual diferente a la que la naturaleza les dio, esto es, no hay indicios de que los niños criados por gays, vayan a serlo también.


El asunto que estamos debatiendo es, pues, sobre moralidad, inmoralidad, costumbres, tradiciones, cultura y prejuicios, todos subjetivos bajo la óptica individual y que son sin duda alguna, una muestra más del éxito de nuestro recientemente adquirido derecho a disentir respetuosamente de los demás.


Por eso digo, Sandoval, estás mal.


pesquera@gmail.com