jueves, 18 de febrero de 2010

Envidia de la Mala


Pues Canadá está de manteles largos celebrando que por tercera ocasión en su historia son anfitriones de los Juegos Olímpicos de Invierno. Tocó en esta ocasión a Vancouver el honor de recibir a cientos de atletas de las más variadas disciplinas invernales, y con ello a miles de turistas y millones de seguidores por televisión. Ni modo amigos Canadienses, en esta ocasión no recibirán tantas divisas de México como hubieran esperado. De no habernos impuesto esa engorrosa visa para visitar su hermoso y gélido país, ahí estaría la porra Mexicana congelándose, pero dejando sus dolaritos.


Pero el asunto del que quiero hablar hoy no es sobre la Olimpiada sino sobre temas menos publicitados, pero igualmente interesantes. En Diciembre pasado el Primer Ministro Stephen Harper se encontraba en medio de una tormenta política por supuestos maltratos de tropas Canadienses a prisioneros Afganos. Esto, además de los efectos de la crisis económica global en Canadá, creciente desempleo y malestar de la ciudadanía por el manejo de la política nacional tenían al Primer Ministro en el ojo del huracán.


Pues el 30 de Diciembre el Primer Ministro Harper utilizó todos los recursos legales que le permiten las leyes Canadienses y cerró el Parlamento para reabrirlo, en un principio, el 25 de Enero. Este tiempo, según las personas con las que consulté, daría la oportunidad al partido Conservador de reorganizarse y reagruparse para presentarse con nuevas propuestas de mejoras a la población a principios de este año. Pero las cosas no les salieron como esperaban. Antes del vencimiento del plazo marcado el 25 de Enero, Harper anunció que el Parlamente permanecería cerrado hasta que concluyeran las Olimpiadas, así que continuará cerrado hasta el 3 de Marzo.


Se me vienen dos ideas a la mente. Primero, qué comodino el tal Harper: cuando no le salen las cosas como quiere, a cerrar el Parlamento y tan tan. Pero por otro lado no puedo más que expresar un amargo sentimiento de envidia –de la mala, pues la buena no existe- ante el pueblo Canadiense que no tendrá que leer en la prensa, ni escuchar en la radio ni ver por la tele asunto alguno sobre sus legisladores y políticos.

Y después de enterarme de lo que pasó en Canadá, no me quedó más que imaginarme como en el anuncio: “ya me vi”. Dos meses sin diputados, ni senadores, ni políticos. Qué mejor regalo podríamos recibir los Mexicanos que dejar de presenciar las baratas tragicomedias de nuestros políticos. Imagínense no saber nada de Beltrones, ni de Creel, ni de los Chuchos, ni del Peje, ni de ningún político por dos meses. ¡Que cierren el Congreso y el Senado! Total, si en el peor de los casos no lo pudieran cerrar completamente solo le bastaría a cada partido conservar a seis diputados y senadores cada uno, y el país avanzaría al mismo ritmo que al que lo hace ahora con 500 y 128 respectivamente.


También que se vaya el Gober de vacaciones lo que le queda del sexenio, total, ya vimos que le gusta viajar y la verdad es que en el Estado no se nota mucho la diferencia de cuando está y cuando no, excepto porque el A.M. se vuelve aburrido en su ausencia.


No creo que unas vacaciones de estas –para nosotros sobretodo- pudieran ser trágicas para la Nación o el Estado. Tampoco creo que se generaría un vacío de poderes, pues tanto en lo federal, como en lo estatal, estamos en tierra de nadie, y si les queda duda, preguntémosle a cualquier juarense qué opina.


Total, se vale soñar. Lo cierto es que da coraje ver cómo unos se la pasan bien mientras otros estamos sufriendo. Les digo, envidio a los Canadienses.

pesquera@gmail.com

jueves, 11 de febrero de 2010

Techo de Cristal

Fareed Zakaria es un reconocido autor y analista político que durante el 2008 y 2009 tuvo un gran momento después de la publicación de su libro “The Post-American World” (El Mundo Post-Estados Unidos, si me permiten traducir al contexto adecuado). En su libro, Zakaria realiza un cuidadoso análisis en el que explica por qué el mundo se está moviendo hacia un futuro en el que Estados Unidos no tendrá la preponderancia económica e industrial que hasta ahora ha ocupado, aunque previsiblemente siga manteniendo la indiscutible supremacía militar que ahora ostenta.

Pero, Zakaria es cuidadoso. El libro no es sobre la caída de Estados Unidos, sino sobre “el ascenso de los demás”. En este contexto, el autor explica cómo posiciones de liderazgo que tradicionalmente eran ocupadas por Estados Unidos, ahora son ocupadas por otros “jugadores” de la escena internacional.

Por ejemplo, Zakaria comenta que el edificio más alto del mundo ahora está en Dubai, no en Chicago; la refinería más grande del mundo se está construyendo en la India, y no en Texas; Londres es ahora el centro financiero más importante del mundo dejando atrás a Nueva York, el casino más grande del planeta está en Macao, no en Las Vegas; la industria cinematográfica de la India “Bollywood” produce más películas y genera más ganancias en taquilla que las películas de Hollywood y el hombre más rico del mundo –si, adivinaste- está en México. Incluso nuestros vecinos han sido desbancados de su deporte favorito: las compras. De los diez centros comerciales más grandes del mundo, hoy sólo uno esta en Estados Unidos.

Ahora, vamos afinando un poco hacia sectores que nos interesan más. Según Zakaria, las multinacionales más importantes del mundo estarán en unos pocos años más en Brasil (con 4), México (4), Corea del Sur (4), Taiwán (3), India (3), China (2), y una para cada uno de Argentina, Chile, Malasia y Sudáfrica.

Aunque Zakaria no menciona cuáles son las empresas que incluyó en este grupo, no parece difícil hacer nuestra lista personal para México: Grupo Carso, Femsa, Cemex, Grupo Modelo y alguna otra que se me escapa.

Pero hasta ahora se ha hablado poco de las nuevas empresas mexicanas que no son necesariamente los híper-conglomerados industriales que menciono en el párrafo anterior, pero que a pesar de la tremenda crisis económica global, están creciendo pujantes en los mercados internacionales. Sin duda, y a pesar de las terribles condiciones bajo las que los empresarios mexicanos tienen que trabajar, hay muchas empresas mexicanas que están salvando el nombre de México en el exterior.

Hace algunos días tuve la oportunidad de reunirme con parte del equipo directivo de una de estas empresas, Genomma Lab. Su presidente, Rodrigo Herrera y su grupo de Vice-Presidentes integrado por Patrica Faci, Georgina Ortega, Alejandro Bastón, Iván Gamboa y Ramón Neme, es un grupo compacto de ejecutivos que han llevado en muy pocos años a esta joven empresa a ganar un lugar predominante en el mercado nacional y ahora incursionan exitosamente en Estados Unidos y Latinoamérica. Rodrigo, en particular, tuvo un sueño y una visión que hoy son una realidad. Ahora que han salido del país, sus oportunidades de crecimiento son inmensamente mayores a las que tenían operando únicamente en México

La reflexión con la que quiero terminar esta nota es muy sencilla: comparto la idea de Zakaria de una nueva reconfiguración internacional, sobretodo en términos de negocios y generación de riqueza. En México, a pesar de nuestros primitivos y anacrónicos sistemas fiscales, financieros, así como normas jurídicas y laborales, hay excelentes oportunidades de negocios y de subirnos a este exitoso tren de desarrollo. Pero todas –o casi todas- las empresas micro, chicas, medianas y grandes de nuestro país que han crecido geométricamente en los últimos años han tenido algún tipo de incursión el los mercados internacionales.

En nuestro país el sistema nos impone un techo de cristal, un tope de crecimiento al que todos los negocios llegan más temprano que tarde y que es imposible brincar. Genomma Lab, y un pequeño grupo de jóvenes empresas mexicanas, nos están marcando el paso. Ojalá que más empresarios se decidieran a salir de su zona de confort y comenzaran a marchar a ese ritmo y fuera de nuestras fronteras.

pesquera@gmail.com



jueves, 4 de febrero de 2010

Tercia de Comodines mata Póquer de Ases


El pasado martes 2 de febrero estuvieron en la Universidad de Columbia cuatro personajes de gran relevancia en la vida intelectual, política y económica de México: Jorge Castañeda, Héctor Aguilar Camín, Jesús Reyes Heroles y Santiago Levi. Vinieron a presentar el más reciente libro de Castañeda y Aguilar, titulado “Un Futuro Para México”. La presentación se dio en un ambiente informal, con alrededor de 150 personas, en su mayoría estudiantes y profesores de Columbia y también con la presencia de algunos medios.


El libro, más que ser un estudio a profundidad de propuestas para mejorar al país, es un ensayo en el que pretenden someter a la opinión pública, empresarios, políticos, académicos y a la sociedad en general cuatro ideas que, en su opinión, podrían ser los pilares para que México saliera por fin del hoyo en el que se encuentra y que preferentemente deberían ser implementadas antes de las elecciones del 2012. Los autores fueron muy claros que éstas ideas son los pilares de su propuesta de cambio, pero que requieren estudio y trabajo más a fondo.


Sus propuestas son: 1. Asumir los cambios que la economía requiere para crecer. 2. Decidir el lugar que se quiere ocupar en el mundo 3. Universalizar los derechos y garantías sociales necesarios para construir una sociedad equitativa donde al menos 2/3 partes de la sociedad vivan en la clase media y 4. Hacer productiva a la democracia, mediante reformas institucionales que garanticen la seguridad de los ciudadanos y la fluidez de los cambios que requiere el país.


Brillantes los cuatro ponentes, y con los múltiples destellos de sagacidad y eventual humor de Castañeda, mantuvieron a la audiencia atenta por poco más de una hora, para dar paso a otra hora de preguntas y respuestas.


Mi conclusión, la misma de siempre: estamos llenos de buenas ideas, de gente capaz y de propuestas razonables y factibles, pero no podemos generar cambios en México. Yo lo he dicho una y mil veces y lo seguiré diciendo: los tres partidos grandes (en tamaño, no en patriotismo) de México tienen secuestrado al país, ellos tienen las llaves para abrir las puertas que generarían todos los cambios que necesitamos. Pero para ellos la única constante y coincidencia fundamental es mantener el monopolio del poder aún en perjuicio de la Nación.


Aguilar Camín apuesta al hartazgo de la sociedad, pero yo me voy a permitir disentir de su opinión: nosotros tenemos gran parte de la culpa y responsabilidad en este desacuerdo nacional, pues somos una sociedad mediocre y comodina, empezando por las élites. A nadie le gusta que se hagan olas y preferimos quejarnos, que es pura habladuría, a tomar los problemas en nuestras manos, que requiere acción.

El país no avanza por este acuerdo silencioso entre nuestra sociedad aletargada y los partidos políticos. Además, cambiar el status-quo no le conviene a la tercia de comodines (en toda la extensión de la palabra), pues perderían sus prerrogativas. Pensemos en esto: los partidos actualmente no le rinden cuentas a nadie, ellos se auto-regulan, ¿por qué empezar ahora a introducir ese pesado y odioso concepto llamado transparencia a la vida de los Mexicanos?


Por lo menos veo que algunos pocos intelectuales, empresarios, académicos y comunicadores están empezando a sentir que la sangre se les calienta un poco. Ya era hora.


Vuelvo a otro asunto que ya he abordado con anterioridad, ¿qué estamos haciendo nosotros para impulsar estos cambios que permitan que México sea un mejor lugar para nuestros hijos? Si más Mexicanos hiciéramos ese incómodo examen de conciencia, tal vez las cosas empezarían a moverse un poco.


Por lo pronto, la tercia de comodines mata sistemáticamente al brillante póquer de ases que vino a Columbia y a cualquier mano que se le ponga enfrente.

pesquera@gmail.com

jueves, 28 de enero de 2010

¡¡¡Vamos a vender unos lotes a Davos!!!

Pues ayer abrió la edición número 40 del famosísimo Foro Económico Mundial de Davos. Este prestigiado foro es para jefes de estado, hombres de negocios, activistas y economistas, lo que son los Oscares para los actores y los Grammys para los músicos. No es que se otorguen premios o reconocimientos, pero sí es la pasarela más importante a nivel mundial para saber qué tendencias económicas globales veremos en el presente año. También se habla de qué países están “in” para invertir y cuáles no, así como del desempeño general de las economías avanzadas y de los países emergentes. En fin, mucho rollo.

Lo que a nosotros nos interesa (o debería interesar) es que el Presidente Calderón está a punto se subirse al avión presidencial “Presidente Juárez”o Tango-Papa-1 con rumbo a Davos. Una parte de mí piensa que está bien, que vaya y que lo vean. Que platique con Bill Clinton y con Rodríguez Zapatero y que diga que México ha asumido un rol de liderazgo en la ayuda a Haití. Tal vez sería bueno que hablara también con George Clooney para saber cómo recaudó 61 millones de dólares para esa causa mientas nosotros nada más mandamos al buque Huasteco y a un montón de valientes médicos y rescatistas. Pero bueno, ya me desvié del asunto. El caso es que va a Davos a rozarse con la crema y nata del mundo entero a promover a México como destino seguro para invertir y vacacionar.

Yo estoy a favor de la promoción de México en el mundo, pero hay otra parte de mí que piensa que el Presidente se debería quedar, pues hay cosas mucho más urgentes en el país ahora que ir a saludar a Bill y a Melinda Gates. ¿Qué va a presumir? ¿Que subimos los impuestos en México, que no podemos hacer una reforma energética y fiscal completa, que van 14 mil o más muertos en el país a causa del crimen organizado desde que empezó su gestión, que no pueden parar los secuestros, que él mismo comparte el gobierno con las cúpulas de los partidos, que su partido se acaba de aliar con su archienemigo político para las elecciones de este año? No lo sé.

Lo que sí sé es que el Presidente lleva como pajecillos a renombrados empresarios: Garza, Zambrano, Diez Morodo, Barraza y Oliva entre otros. Si, leyeron bien. El Gobernador de Guanajuato va también en calidad de empresario del sector inmobiliario. En su reciente intento por traer a Guanajuato una refinería de Pemex, se lanzó a comprar tierras ejidales y ranchos a precios de lotes comerciales y como el negocio se cebó, se quedó con muchas, muchísimas tierras y no sabe qué hacer con ellas. Si alguien les hubiera explicado qué es un fideicomiso y cómo se opera, Guanajuato no hubiera derrochado 1,600 millones de pesos en tierras que sin la refinería no valen nada.

Aquí les explico cómo se debió proceder. Paso 1. Se hace un fideicomiso. Paso 2. El Gobierno deposita en el fideicomiso 1,600 millones de pesos para pagar las tierras en caso de verse favorecido con la refinería. Paso 3. Los dueños de las tierras ceden sus escrituras al fideicomiso para escriturárselas al Gobierno o a Pemex, en caso de que se hubiera ganado la refinería.

Posibles resultados: Escenario 1. Guanajuato se queda con la refinería. El fideicomiso le paga a los dueños de las tierras y le escritura al Gobierno del Estado o a Pemex. Escenario 2. Guanajuato pierde la refinería. El fideicomiso le regresa su dinero al Gobierno del estado y sus escrituras a los dueños de las tierras. Todos felices, unos con sus tierras y el Gobierno con su lana. Las dos posibles explicaciones de por qué no se implementó este simple mecanismo es por ignorancia o por dolo. Cualquiera podría aplicar si duda.

Pues lo menos que debemos hacer es desearle suerte al Gober para que traiga muchas inversiones a Guanajuato y que coloque esas 933 hectáreas a 172 pesos el metro cuadrado, para por lo menos salir tablas. Por cierto, las comisiones de venta de 1,600 millones son aproximadamente 64 millones de pesos que algunos se repartieron. De eso nadie habla.

pesquera@gmail.com

jueves, 21 de enero de 2010

Aparentemente, el fin justifica los medios


Para tratar de entender qué une al PAN y al PRD para contender contra el PRI en Oaxaca, Hidalgo y Durango, me di a la tarea de leer los estatutos, doctrina y principios de ambos partidos en sus páginas de Internet. Fue un martirio. La única coincidencia que tienen ambos partidos es la incongruencia que hay entre los principios de sus organizaciones y cómo actúan en el día a día.


De acuerdo a la profesora de ciencias políticas Sheri Berman, esta desconexión entre lo que dicen los estatutos, principios y valores de los partidos y cómo actúan cotidianamente, puede explicarse por un fenómeno que confronta permanentemente a todas las organizaciones políticas del mundo. Primero están los planteamientos de los intelectuales y filósofos que definen los cimientos de un partido político, y que desearían que éstos funcionaran de acuerdo a sus ideas. Luego están los estudiosos de las ciencias sociales y los practicantes de la política que en el ejercicio del poder descubren que las ideas originales de los fundadores de los partidos cambian y se adaptan de acuerdo a factores externos, típicamente materiales o cuantificables. Al final lo que podemos observar es que los partidos políticos –de todo el mundo- dicen una cosa y hacen otra.


El PRD ha mostrado en los últimos 4 años ser el campeón de la incongruencia. De ser la segunda fuerza política del país, ahora son solo una costosa caricatura para el erario y una deshonra para el movimiento de la izquierda mexicana.


Pero el PAN, que históricamente ha sido prudente, está cometiendo una torpeza colosal. Se acaban de dar cuenta que para gobernar plenamente el país, aparte de la presidencia y diputados, hay que tener hartos gobernadores, pues como se ha visto en las recientes elecciones, los gobers han puesto e impuesto a sus peones en el Congreso Federal así como en las legislaturas locales y ya tienen influencia –y mucha- en el dibujo de la política nacional y sobretodo del presupuesto.


Los gobernadores en México ahora son unos marqueses en todo su derecho y gozan en sus respectivos estados de un poder y margen de maniobra que ya quisiera el Presidente de la República para el país. Pasaron de ser monitos del Presidente a ser verdaderos caciques y terratenientes democráticamente electos. El poder de los gobernadores en sus estados les permite influenciar al electorado de manera tal que pueden inclinar la balanza a favor de su candidato, que no necesariamente tiene que ser de su mismo partido, San Luis Potosí es ejemplo de ello.


Entonces el PAN está obligado a ganar gobernaturas, pero el fin no justifica los medios. Los costos de esta alianza para el PAN, a mi juicio, sobrepasan los beneficios. Aunque las coaliciones son solamente en esos tres estados, el impacto mediático de sus derrotas (aquí mismo las estoy prediciendo) será nacional, y en política lo que importa, como dice Frank Luntz, no es lo que dices, sino lo que la gente escucha.


Las alianzas que se dan en los negocios entre competidores, simple y sencillamente no aplican en la política. Cuando hay una clara ideología, sólidos valores e inquebrantables principios de por medio, es imposible fusionar o aliar a dos grupos diametralmente opuestos. Aunque en el papel se pudiera ver bien, en la práctica sería dificilísimo aliar a las Chivas y al América, a los Judíos con los Musulmanes, y al PAN con el PRD, a menos que surgiera una situación extraordinaria de la que dependiera su supervivencia o que padecieran de una terrible debilidad de principios, valores e ideas.


En el PAN estarán pensando que para el 2012 ya se nos habrá olvidado esta afrenta. Les digo, los políticos piensan que somos idiotas desmemoriados. Castillo Peraza, te extrañamos.


pesquera@gmail.com

jueves, 14 de enero de 2010

Mariguana Legal en Nueva Jersey

Sin mayor preámbulo creo que puedo categóricamente aseverar que los problemas de salud y violencia relacionados al uso de narcóticos en México tienen su origen en Estados Unidos. Nuestro vecino del norte es un centro de gravedad que atrae todo a su alrededor y es inevitable que México se beneficie y sufra -al mismo tiempo- tanto de extraordinarias y positivas fuerzas económicas, sociales y culturales, como de los perniciosos vicios y perversiones que Estados Unidos padece.

Si Estados Unidos no tuviera ese apetito insaciable por estupefacientes, el problema de violencia y adicciones en nuestro país seguramente sería menor al que ahora tenemos. Que habría adictos en nuestro país, si, pero no inducidos por una sobreoferta de drogas que ahora necesita colocarse a como dé lugar. Que habría trafico y violencia, seguramente también, pero no seríamos el mega-hub de distribución que ahora somos, ni el “Guns-R-Us” en el que nos convertimos.

Si el problema del narco en México tiene sus orígenes en la demanda Estadounidense por drogas, y éstos empiezan a legalizar algunas y a proveerlas localmente, sería natural que en México comenzara a disminuir la producción y contrabando de drogas al norte y que la violencia en el país también cayera. Esto es precisamente lo que está ocurriendo en Estados Unidos y aunque no ha llegado aún a tener una influencia determinante en el mapa del crimen organizado en México, seguramente la comenzará a tener pronto.

La legislatura local del estado de Nueva Jersey anunció el pasado martes que se convertirán en el decimocuarto estado de la Unión en legalizar la mariguana para uso médico. Con esto se unen a Alaska, California, Hawai, Maine, Michigan, Montana, Nevada, Nuevo México, Oregon, Rhode Island, Vermont y Washington y se convierten en el primer estado “grande” de la costa este en tomar esta medida.

Las decisiones de estos estados han sido muy controvertidas. Desde el punto de vista legal, contraponen a una ley federal que prohíbe la plantación, comercialización y consumo de mariguana en los cincuenta estados del país, confrontando a las autoridades locales y estatales con la DEA, de carácter nacional.

Desde el punto de vista médico, está comprobado que hay pacientes con padecimientos como migraña, esclerosis y cuadros artríticos, entre otros, que la usan como un “analgésico natural”. Sin embargo, algunas asociaciones de médicos de Estados Unidos dicen que no debería llamársele “mariguana medicinal o médica” porque resulta imposible prescribir el uso de una planta sobre la cual se ignora el contenido exacto de la substancia activa. Esto es, con tantas variedades de cannabis y tantas “mejoras” genéticas que se le han hecho a la mariguana, resulta imposible saber qué tan fuerte viene y qué dosis recetar a cada paciente. Muchos médicos dicen que llamemos al pan, pan y al vino, vino y están a favor de que se despenalice la mariguana para “fines recreativos”, como el alcohol y el tabaco, y que se le deje de llamar mariguana médica de una vez.

Ahora, la parte más interesante: el dinero. Según la revista Time, en el 2008 sólo en California se vendieron 14 mil millones de dólares en los expendios autorizados para vender mariguana medicinal, dejando atrás por mucho a los otrora productos agrícolas estrella del estado –leche y crema- con solo 7 mil trescientos millones de dólares. Las autoridades hacendaria de California, según Time, habrían cobrado mil trescientos millones de dólares de impuestos por esas ventas, lo que ahora genera controversia entre la sociedad, legisladores y políticos californianos que ven en la mariguana legal la salida a la bancarrota en la que se encuentra el estado. Esto me recuerda aquella anécdota de Rafael Caro Quintero ofreciendo pagar la deuda externa de México en los 80’s con mariguana. Irónico sin duda.

Es posible que el comienzo en el descenso de la violencia en México a causa del narcotráfico no venga de políticos, policías y militares, sino de la sociedad Estadounidense que está empujando a sus legisladores a votar la despenalización de la mariguana en ése país. Así que ellos felices, los cobradores de impuestos felices y potencialmente nosotros más tranquilos. Dejemos que lo rolen en el norte.

pesquera@gmail.com

jueves, 7 de enero de 2010

Definición de Oxímoron

En los últimos días he leído algunas notas de esas que acaban amargándonos el café de la mañana sobre la reticencia en el Senado para emitir normas que reglamenten el cabildeo. Al comentar estas notas con algunos amigos y personas cercanas, me doy cuenta que muchos desconocen qué es el cabildeo y cómo funciona en México y en otras partes del mundo.


Sin ser experto en la materia y mucho menos eminencia en su práctica, trataré de explicar de un modo simplón qué es el cabildeo o “lobbying”, como se le conoce en Estados Unidos y países de haba inglesa.

El cabildeo en su más simple expresión, es la intervención de terceros que mediante su gestión buscan influenciar la toma de decisiones de funcionarios públicos o miembros del Poder Legislativo a favor de grupos de interés específicos.


Estos terceros pueden ser despachos de consultoría, de abogados, ex legisladores, ex funcionarios o profesionales de gran influencia. Sus clientes son los grupos interesados en influenciar o modificar el comportamiento, postura o toma de decisiones de gente en la administración pública y de legisladores.

Quienes contratan a los cabilderos tienen intereses de todo tipo y de todas las áreas que nos podamos imaginar. Pueden ser grupos empresariales que contratan a los cabilderos para que los legisladores aprueben o no leyes que afectan sus intereses. Por ejemplo, las cámaras industriales de diferentes sectores como el calzado, industria automotriz, autotransporte, y medios, entre otras, contratan a estas firmas para que sus sectores obtengan condiciones más favorables de operación.


También pueden ser organizaciones no gubernamentales (ONG’s) que tratan de impulsar o frenar legislaciones que afectan a sus causas y aquí encontramos a organizaciones ambientales, pro o anti matrimonio gay, pro o anti aborto y pro o anti lo que se les ocurra.


El problema más grave en esta práctica es que inevitablemente hay conflicto de intereses cuando nuestros legisladores tienen negocios privados, una constructora por ejemplo, y aceptan aprobar o rechazar legislaciones que favorecen o perjudican –según sea el caso- a sus industrias y a los clientes de los cabilderos al mismo tiempo.


Los cabilderos suelen ofrecer dádivas a los funcionarios o legisladores para que favorezcan los intereses de sus clientes y aunque no puedo mostrarles un video de YouTube con un legislador recibiendo dinero de un cabildero de Grupo Carso, de FEMSA, de Televisa, Pro-Vida o de Greenpeace, es muy pero muy probable, aunque no comprobable, que también haya dinero “por fuera” para funcionarios y legisladores a cambio de esas gestiones.


Para muchas personas la actividad del cabildeo no tiene muy buena reputación en general. La mitad de Washington D.C. está poblada por despachos de abogados, ex congresistas y consultores que cabildean los intereses de sus clientes ante los miembros del Congreso. El lobbying o cabildeo es una forma de “corrupción legal”, un oxímoron (palabra dominguera para los que quieran tomar nota, oxímoron: combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto, que originan un nuevo sentido; por ejemplo, un silencio atronador http://rae.es/oxímoron).


En Estados Unidos es tan poderosa la influencia de los cabilderos sobre los legisladores que con frecuencia se aprueban recursos de los contribuyentes para sectores o grupos de interés específicos que no necesariamente representan el interés de la nación. La diferencia es que en Estados Unidos todos los legisladores tienen que declarar quiénes contribuyeron para sus campañas y es muy fácil atar esas donaciones, con favores legislativos aprobados en beneficio de ciertos donadores.


¿Creen que algún día podamos enterarnos de los beneficios colaterales de los que gozan nuestros diputados y senadores por impulsar o frenar iniciativas de grupos de interés privados? Yo tampoco.


Esta falta de transparencia en el trabajo legislativo es una razón más para impulsar la reelección de legisladores y alcaldes. Los cabilderos de los ciudadanos tendrían que ser los legisladores y yo, en lo muy personal, no creo que estén actuando en el mejor de los intereses de mi distrito, de mi ciudad, de mi estado ni de mi país.


pesquera@gmail.com